El jazmín paraguayo o Brunfelsia australis es una de las plantas más populares y seguramente la viste o sentiste su perfume en el jardín. Este arbusto colorido tiene la particularidad de que sus flores cambian de color a medida que pasan los días, pasan del lila o violeta hasta llegar a un blanco delicado.
Las planta que tiene flores que cambian de color y crea un espectáculo único en el jardín
Esta planta destaca por su belleza y rareza. Además, sus florecillas tienen un aroma inconfundible que inunda cualquier espacio

Las planta que tiene flores que cambian de color y crea un espectáculo único en el jardín.
Si quieres cultivar esta especie en el jardín de tu hogar, toma nota de las recomendaciones que disponen los expertos en plantas. No necesitas ser un experto para plantar un jazmín paraguayo en casa.
Cuidados básicos de la planta
Según un artículo de Vivero Agronomía, "esta planta crece en distintos lugares del continente americano, principalmente en América del sur". Los expertos recomiendan cultivarlo en espacios a pleno sol o semi sombra, evitando los rayos directos del sol en las horas más fuertes, ya que pueden quemar las hojas.
Recomendadas
Como es una especie nativa de regiones tropicales, prefiere humedad constante pero tiene una tolerancia moderada a la sequía. Se aconseja regar cada 1 a 2 semanas, manteniendo el suelo ligeramente húmedo pero sin encharcar. Crece óptimamente al aire libre con niveles de humedad gestionados cuidadosamente, especialmente durante la temporada activa de crecimiento.
El jazmín del paraguay presenta flores vibrantes que cambian de color diariamente. En lo que respecta a la poda, se debe realizar a principios de la primavera para estimular la floración, mejorar la circulación del aire y mantener el tamaño. Es imprescindible evitar la poda excesiva y asegurarse de hacer cortes limpios para prevenir enfermedades. La poda regular promueve un crecimiento saludable y extiende los períodos de floración.
Si quieres propagar un jazmín paraguayo, deberías utilizar esquejes sanos, aplicando hormona de enraizamiento. Planta en un suelo bien drenado, manteniendo la humedad y el calor, evitando la luz solar directa. Una vez que comience a crecer, la planta ofrecerá una floración en primavera y, en ocasiones, una segunda floración en el fin del verano.