La última esperanza: el nuevo plan de los científicos para eliminar el sargazo de las playas

Un equipo de científicos propuso un método para transformar el exceso de algas en las playas en recursos útiles para la acuicultura

El proyecto plantea utilizar larvas de mosca soldado negra para transformar los desechos marinos en fertilizantes o comida para peces.

El profesor Daniel Benetti dirige el programa de acuicultura de la institución. "Nuestro objetivo busca dar una solución para reducir los problemas en nuestra costa, además de ayudar a rediseñar la respuesta de Florida", explicó el investigador.

"En lugar de tratarlo como basura, nuestro sistema escalable lo convertirá en productos valiosos para la acuicultura, la agricultura o las nuevas industrias con base biológica", agregó.

La evaluación de los científicos

Las larvas de mosca soldado negra consumen enormes cantidades de materia orgánica durante su fase de crecimiento de catorce días. Dicha capacidad resulta valiosa para la acuicultura al requerir ingredientes con altas concentraciones de proteínas. Los investigadores probaron el desarrollo de los insectos en un entorno controlado.

El equipo analizó cinco mezclas elaboradas con restos de cocina, productos agrícolas, desechos de tanques de salmón, vísceras de pescado, junto a una quinta dieta combinada. El ensayo duró quince días con una temperatura constante de 27 grados centígrados. La alimentación mixta logró el mayor peso final en las larvas.

El alimento mixto permitió convertir un buen porcentaje de la comida en biomasa. Las larvas alimentadas con restos vegetales mostraron mayor presencia de compuestos protectores celulares o polifenoles. Los resultados positivos abrieron una nueva vía de estudio, aunque el experimento publicado en la revista Sustainability aún necesita someter a prueba a las verdaderas algas extraídas de la costa.

El sargazo complica a miles de playas en todo el mundo.

La ciencia

El material recogido en la arena presenta características diferentes a los desechos de prueba. La vegetación marina acumula arsénico, un compuesto peligroso para la creación de subproductos comerciales.

La profesora Helena Solo-Gabriele coordina nuevos estudios para determinar si los organismos descomponedores logran reducir esos metales pesados.

Una instalación costera requeriría manejar volúmenes impredecibles de material húmedo, además de controlar microbios perjudiciales o cambios imprevistos de temperatura. Los creadores del proyecto esperan desarrollar unidades climatizadas cerca de las comunidades afectadas tras realizar evaluaciones de seguridad económica. "Estamos convirtiendo una carga ambiental en una solución de valor costero", concluyó Benetti.

En pocas palabras

  • Científicos desarrollan: un método para transformar algas en recursos útiles para acuicultura y agricultura.
  • Proceso innovador: utilización de larvas de mosca soldado negra para procesar desechos marinos.
  • Desafíos futuros: investigación para evaluar la presencia de arsénico en el sargazo y su impacto comercial.
Resumen generado por Thinkindot AI

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