Lo que debía ser una despedida íntima y respetuosa para Marcelo Araujo, una leyenda como periodista en el mundo del deporte, terminó en un momento de tensión y desconcierto. Un insólito error en el velorio impidió que sus seres queridos pudieran darle el último adiós en el cementerio.
La terrible situación que se vivió en el velorio de Marcelo Araujo
El reconocido periodista deportivo Marcelo Araujo murió el reciente lunes. En el velorio en el cementerio de Chacarita se vivió un tenso momento
El mundo del fútbol y el periodismo todavía no sale del asombro por la partida de Marcelo Araujo, el hombre que le puso voz y estilo a los domingos de toda una generación. Sin embargo, el dolor de su familia se vio empañado el martes por un episodio surrealista durante su entierro, un "mal momento" que nadie imaginó en la previa.
Marcelo Araujo: un imprevisto que generó tensión
Según trascendió en las últimas horas, el problema con el velorio del periodista surgió al llegar al cementerio. Lo que debía ser un trámite fluido para el descanso final de Marcelo Araujo, se transformó en una espera eterna debido a un error en la documentación y en la coordinación de la parcela asignada para el relator.
La situación escaló rápidamente:
- Fallas administrativas: hubo discrepancias entre los registros del cementerio y la empresa de sepelios.
- Imposibilidad técnica: un problema con el descenso del féretro obligó a suspender la ceremonia momentáneamente.
- Malestar familiar: amigos cercanos y familiares directos expresaron su bronca ante la falta de previsión en un momento de tanta vulnerabilidad.
El adiós postergado de Marcelo Araujo
Ante la imposibilidad de solucionar el inconveniente de manera inmediata, muchos de los presentes —figuras del deporte y excompañeros de Fútbol de Primera— tuvieron que retirarse sin poder cumplir con el rito final. Fue un cierre amargo para una figura que, irónicamente, siempre tuvo el control absoluto de los tiempos y el ritmo de la información.
A pesar del caos, el legado de Marcelo Araujo -el de los apodos inolvidables- permanece intacto, aunque su partida haya quedado marcada por una desprolijidad que sus allegados difícilmente olviden.





