El mes de marzo es clave para una semilla en particular que tiene la capacidad de crecer rápidamente y estar lista en apenas un mes, ya que se adapta preferentemente al clima otoñal y no requiere de grandes cuidados a diferencia de otros cultivos.
Ideal para la gastronomía y para otro tipo de beneficios, la rúcula es el elemento que puede tardar entre 4 y 6 semanas para cosecharse y utilizarse.
Cómo plantar esta semilla en el jardín
La rúcula es una semilla que puede sembrarse en cualquier época del año exceptuando en las épocas heladas de invierno, donde su crecimiento será difícil.
Uno de los consejos para plantar rúcula con éxito es el de sembrarla con tierra bien aireada y con un buen drenaje, además de regarla siempre con moderación evitando el exceso de agua.
Por otro lado, es de vital importancia ubicar a esta semilla en un lugar con luz solar directa siempre evitando que se queme y, a la hora de la cosecha, comenzar por las hojas más jovenes.
Con el terreno del jardín suelto y libre de malezas, se recomienda sembrar esta semilla cada un mes y medio para aprovechar sus beneficios posteriormente.
Algunos beneficios de la rúcula en la salud
Si bien la rúcula tiene mucha fama dentro del mundo de la gastronomía, algunas personas desconocen los beneficios que la misma puede tener dentro de la salud. Los mismos pueden ser aprovechados una vez plantes esta semillla en tu jardín a través de distintas infusiones.
- Digestión: ayuda a mejorar la digestión, a prevenir el estreñimiento y a sentir saciedad.
- Huesos: fortalece los huesos y previene la osteoporosis.
- Sistema cardiovascular: ayudan a relajar los vasos sanguíneos y a que la sangre circule con mayor facilidad.
- Sistema inmunológico: mejoran el funcionamiento del sistema inmunológico.
- Ojos: contiene pigmentos naturales que son beneficiosos para la salud de los ojos.
- Antioxidantes: puede ayudar a disminuir los niveles de azúcar en sangre.






