En el corazón de la alta montaña se encuentra uno de los desafíos más magnéticos para el cicloturismo de aventura. La ruta que conduce al antiguo Hotel Termas del Sosneado, en el sur de Mendoza. Lo cierto es que no es simplemente un camino de tierra; es una expedición para andar en bicicleta que exige resistencia, autonomía y sobre todo amar lo que estas haciendo.
La ruta con el paisaje más bello de Argentina deleita con un destino soñado para quien se atreva a ir en bicicleta
En esta ruta descubrirás una maravilla única para andar en bici. En plena cordillera se encuentran las ruinas de lo que en alguna época fue un lujoso hotel
Argentina es un país que se caracteriza por la diversidad de sus paisajes y la belleza de sus rutas escénicas. Sin embargo, entre todas estas rutas hay una que destaca por una particularidad: es la más hermosa para andar en bicileta y el destino al que te lleva te ayudará a pedalear sin importar el cansancio.
Andar en bicicleta por ella no es tarea sencilla, pero sí una experiencia inolvidable para quienes buscan aventura y adrenalina. Muchos turistas y personas locales buscan desafiar este trayecto que combina naturaleza, historia y un paisaje mágico que solo se encuentra allí.
De la Ruta 40 a las termas: 60 kilómetros de ripio y aventura para los amantes de la bicicleta
Partiendo desde el pequeño paraje de El Sosneado, sobre la intersección de la Ruta 40 y la Provincial 220, el ciclista debe encarar un ascenso de 60 kilómetros por un terreno de ripio consolidado, piedras sueltas y sectores de arena que demandan una bicicleta de montaña con cubiertas anchas. El trayecto remonta el valle del río Atuel, ganando altura de forma constante hasta alcanzar los 2.000 metros aproximadamente sobre el nivel del mar.
A mitad de camino, la geografía se vuelve técnica. El serpenteo del camino imita la famosa Cuesta del Obispo, pero con la crudeza del clima andino. El viento, que suele soplar de frente durante la subida, se convierte en el principal rival a vencer. La planificación acá es vital porque exige una logística de carga completa con agua, comida y equipo de pernocte.
Algunas de las curiosidades más importantes son:
- Distancia: 53,06 km
- Desnivel positivo: 405 m
- Dificultad técnica: moderado
- Desnivel negativo: 405 m
- Altitud máxima: 2.278 m
- TrailRank: 33
- Altitud mínima: 2.096 m
- Tipo de ruta: circular
- Mejor fecha para realizarla: diciembre, enero y febrero
Lo que hace única a esta travesía es su destino. El hotel hoy es una estructura esquelética que resguarda lo más valioso: sus piletas de aguas termales. Estas pozas, ricas en azufre y otros minerales, siguen activas a la intemperie. Para el deportista, sumergirse en ellas tras horas de pedaleo es un ritual de recuperación física y espiritual inigualable. Sin dudas, una ruta que vale la pena atravesar.




