A veces te pasa que das mil vueltas a un problema y, por más que lo pienses, nada cambia. Lo analizas una y otra vez, lo hablas con alguien, intentas dejarlo pasar, pero sigue ahí, dando vueltas en tu cabeza. Esto se debe a que no estás aplicando una poderosa Ley de vida llamada Kidlin que a través de una frase plantea una verdad única.
«Si escribes un problema de forma clara y específica, habrás resuelto la mitad» dice la popular frase de esta Ley, pero ¿qué quiere decir, qué implica y cómo se emplea en la vida cotidiana?
De qué trata la Ley de Kidlin
Cuando te ocurre un problema por lo general grave crees poder entenderlo, eso te hace creer tu mente, aunque en realidad no tienes tan claro qué está pasando. Muchas veces hay confución, y de pronto, cuando lo escribes, cuando lo pones en palabras simples, las cosas comienzan a tomar sentido y puedes verlo de otra forma. No porque se resuelva al instante, sino porque por fin puedes verlo con claridad. De eso trata la Ley de Kidlin.
Cuando esta se refiere a que si no puedes escribir tu problema con claridad, no lo entiendes podría parecer obvio, pero no todo el tiempo es tan claro verlo. En el fondo, lo que muchas veces nos frena no es la falta de soluciones, sino no tener claro cuál es el verdadero problema antes de lanzarnos a intentar resolverlo.
Esto puede pasar en el trabajo sobre todo, pero también en la vida diaria. Y lo que pasa es que, cuando no tenemos claridad en lo que nos pasa, terminamos perdiendo tiempo sobre lo urgente, improvisando respuestas o repitiendo los mismos errores. Entonces, escribir el problema nos obliga a ponerle forma, a darle sentido, a separar lo que sentimos de lo que realmente está pasando.
Basado en el personaje ficticio de la novela de Clavell. Su enfoque para resolver los desafíos de su vida llevó al desarrollo de esta ley que dice que escribir el problema de manera clara y concisa es el primer paso. Así que cuando estes frente a un problema que no sepas como resolver debes tener en cuenta lo siguiente:
- Escribí el problema en un papel con lapicera de forma corta y muy específico de forma tal que lo entiendas
- Intenta analizar que problema tienes con el problema en sí
- Sé honesto/a con lo que ocurre
- Tolera sentir malestar por ver las cosas plasmadas tal cuál son
- Busca una solución paso a paso hasta que luego, gran parte del problema estará resuelto






