Las enredaderas o plantas trepadoras son una opción decorativa acertada para un jardín o un balcón, puesto que aportan verde, textura y en múltiples ocasiones, flores coloridas. Generalmente crecen apoyándose en estructuras como cercos, pérgolas, rejas o muros, lo que permite aprovechar el espacio vertical y transformar rincones simples en sectores más naturales y acogedores.
Además de aportar valor ornamental, son perfectas para cubrir paredes, generar sombra en porches e incluso brindar mayor privacidad en exteriores. Muchas variedades crecen con rapidez y requieren pocos cuidados, lo que las convierte en una alternativa práctica para sumar vida y frescura a distintos ambientes del hogar.
En esta ocasión, hablaremos sobre la Solandra maxima, también conocida como trompeta dorada o flor de trompeta. Esta planta trepadora con flor endémica es proveniente de América Central y pertenece a la familia de las solanáceas (Solanaceae), la misma familia que el tomate, el pimiento y la petunia.
Su follaje es perenne, lo que significa que mantiene un color verde intenso a lo largo de todo el año. Sin embargo, el detalle más distintivo de esta planta son sus encantadoras flores en forma de trompeta de color amarillo y bordes morados. Estas emiten un intenso aroma a vainilla y coco, especialmente durante la noche.
A continuación, descubre cómo cuidarla y aprovechar su rápido crecimiento para crear una pantalla llena de color y privada durante todo el año.
Cómo cuidar esta planta trepadora
Según los expertos de Hogarmania, el ritmo de crecimiento de esta enredadera es bastante rápido, y cuando se cultiva en las condiciones óptimas puede llegar a alcanzar alrededor de 10 metros de altura. Si bien hay muchas plantas que utilizan estructuras especiales para trepar, la Solandra máxima emplea sus tallos largos y flexibles para ascender por las superficies.
Necesita luz solar directa, al menos unas seis horas al día, para prosperar y florecer. Es habitual que se la cultive en climas cálidos y tropicales, ya que es sensible a las bajas temperaturas, así que si vives en una zona con inviernos fríos y helados, quizás no sea la especie más adecuada.
En lo que respecta al riego, la planta necesita una hidratación moderada. Es importante evitar excederse para evitar que el suelo se encharque y se pudran las raíces. La frecuencia de riego varía de una estación a otra. En primavera y verano, demanda más agua, mientras que en otoño e invierno hay que reducir la frecuencia.






