Las plantas trepadoras son una forma excelente de añadir vegetación a la arquitectura de casa sin necesidad de mucho espacio. Parecerá que ha invertido mucho dinero en su jardín cuando en realidad se puede conseguir con una sola especie. A continuación, te comentamos sobre una enredadera perfecta para crear tu propia cortina de flores naturales.
La planta en cuestión se llama Dipladenia o Jazmín de Brasil, pero su nombre científico es Mandevilla sanderi. Es originaria de Brasil, algo que marca de manera determinante sus necesidades, sobre todo de calor.
La Dipladenia es una planta de carácter trepador, así que es adecuada para cubrir fachadas de casas, pérgolas, porches y demás. Puede llegar a alcanzar los nueve metros de altura, y sus tallos adquieren carácter leñoso a medida que crecen.
Cuidados de la planta trepadora
A continuación, te dejamos una lista con los cuidados que requiere la planta, teniendo en cuenta las recomendaciones de los expertos de Verdecora. No son demasiado complicados, pero sí tiene ciertas exigencias, que si se cumplen a rajatabla se disfruta de su increíble floración desde la primavera hasta el otoño.
La Dipladenia se puede cultivar en el exterior, aunque también en el interior del hogar. Lo importante es ubicarla en un espacio con mucha luz natural y libre de corrientes de aire. En climas fríos la planta crecerá mejor en pleno sol, sin embargo, en climas cálidos lo mejor es colocarla en un espacio donde reciba luz pero no directa.
La Dipladenia requiere suelos ricos en nutrientes y con un buen drenaje que facilite la evacuación de agua. Además, es imprescindible proporcionarle un soporte sobre el que pueda crecer. Ya sea un muro, una reja o incluso un árbol, cualquiera es una opción viable para su crecimiento.
Durante los meses de calor el riego es uno de los cuidados que más se deben controlar. Si quieres que la planta tenga una floración abundante tiene que tener el sustrato constantemente húmedo. Además, es importante no mojar ni sus hojas ni sus flores.
En los meses de frío, hay que descender la pauta de riego. Basta con mantener el sustrato ligeramente húmedo, y pulverizar sus hojas para que no se deshidraten con las bajas temperaturas.






