Las plantas trepadoras y las enredaderas son hermosas para cultivarlas en el jardín, el balcón, o incluso en el interior de casa. Son ideales para disimular algo que no se quiere enseñar, pero también para embellecer una pared con follaje verde y flores coloridas.
Durante el verano las trepadoras crean sombra natural que refresca los espacios exteriores, mientras que sus flores aportan un toque colorido, perfuman y atraen mariposas o diferentes polinizadores. También, ayudan a mejorar la privacidad, ya que al crecer y cubrir paredes, cercas o enrejados, crean barreras naturales que dificultan la visibilidad desde el exterior, proporcionando un espacio más íntimo.
Si quieres tener un jardín lleno de vida y colores puedes escoger la Hypericum perforatum, también conocida como hipérico, corazoncillo o hierba de San Juan. Es una planta trepadora que se emplea en jardines silvestres para rellenar bordes o en los márgenes de zonas arboladas.
Sus llamativas flores tienen pétalos de color amarillo dorado que inundan el jardín durante el verano. A continuación, te acercamos una guía para que aprendas a cuidar esta planta y la cultives en el patio de casa.
Cuidados básicos de la planta
Según un artículo de Picture This, la hierba de San Juan no requiere demasiado mantenimiento, así que es ideal tanto para manos inexpertas como para jardineros especializados.
Esta planta crece mejor en sitios de pleno sol y en regiones templadas. Prefiere una humedad moderada en el suelo, por lo que le viene bien un riego semanal sin encharcar, para mantener la hidratación óptima. Es resistente y se desarrolla mejor al aire libre, ya que se beneficia de la lluvia natural.
La trepadora requiere una poda mínima, por lo que se debe recortar la longitud final de las ramas a finales de primavera para fomentar el crecimiento. En ocasiones, se puede convertir en una planta invasora, por lo que debe podarse, antes de que madure y comience a florecer, si se quiere evitar su propagación.
Por último, cabe destacar que la hierba de San Juan puede es peligrosa para los gatos y ligeramente tóxica para los perros, por lo que se recomienda evitar en jardines con mascotas curiosas que tienden a comerse las plantas.





