Octubre es un mes ideal para ponerse a trabajar en el jardín, porque ha llegado la primavera. Durante esta temporada es importante cuidar las diferentes plantas que tienes en casa, pero las protagonistas de este artículo son las "no me olvides". Resultan fáciles de cuidar y embellecen cualquier espacio con sus flores coloridas.
Las "no me olvides" son todo un género de plantas, conocidas científicamente como Myosotis, muy apreciadas por su valor decorativo pese a su pequeño tamaño. Se trata de plantas que requieren pocos cuidados, por lo que a su encanto se le suma su resistencia y poca exigencia, siendo aptas para principiantes o aficionados con poco tiempo.
Según los expertos de AD Magazine, la Myosotis, tiene origen en Europa y Asia, aunque en la actualidad se ha extendido a otros rincones del mundo. Se caracteriza por sus pequeñas y delicadas flores lilas o azules, de cinco pétalos y centro amarillo o blanco, que surgen en ramilletes entre la primavera y el verano. Sus hojas son verdes y poseen una textura vellosa al tacto.
Si quieres aprender a sembrar una encantadora "no me olvides" para decorar el balcón de casa, en este artículo te compartimos una guía práctica sobre los cuidados básicos de la planta.
Cómo sembrar esta planta en el balcón
Puedes plantar una Myosotis desde semillas, las cuales tienen que remojarse 24 horas y deben sembrarse a un centímetro de profundidad en un sustrato húmedo. También, se puede comprar una plántula en un vivero o almacén de jardinería y trasplantarla directo en una maceta en el balcón, preferiblemente en primavera.
Prefiere suelos húmedos pero bien drenados, ricos en materia orgánica. Una mezcla ideal incluye tierra de jardín, compost y perlita para evitar el exceso de humedad en las raíces. No tolera los suelos encharcados, así que hay que asegurarse de que tenga buena aireación.
La "no me olvides" necesita un riego constante, pero moderado. Es importante mantener el suelo húmedo, generalmente durante el crecimiento y la floración, pero no tolera el exceso de agua. Un riego cada dos o tres días es suficiente, aunque puede variar según la estación.
Se adapta a diversas condiciones de luz, no obstante prefiere lugares con semisombra o luz indirecta. En zonas muy calurosas, es mejor resguardarla del sol directo durante las horas más intensas, ya que sus hojas pueden quemarse.






