La importancia de consumir frutas y verduras en la dieta diaria es una recomendación común que se escucha constantemente, pero ¿cuántas realmente deberíamos comer? Diversos estudios y sobre todo la OMS han respaldado la idea de que estos alimentos son esenciales para mantener una buena salud.
Recomendaciones de la OMS
La Organización Mundial de la Salud (OMS) y otras entidades de salud han sido claras: las frutas y verduras deben ser una parte integral de nuestra alimentación diaria.
La OMS recomienda (lo puedes ver en el siguiente link) consumir al menos 400 gramos de frutas y verduras al día, lo que equivale aproximadamente a cinco porciones diarias (aunque la porción puede variar según el tipo de fruta o verdura). Las cinco porciones no deben ser solo de un tipo de alimento. Es importante combinar una variedad de frutas y verduras para asegurar un amplio espectro de nutrientes, como vitaminas, minerales, fibra y antioxidantes.
¿Qué dice la ciencia sobre la cantidad ideal?
El Centro Nacional de Epidemiología del ISCIII y el Área de Epidemiología y Salud Pública (CIBERESP) del Centro de Investigación Biomédica en Red (CIBER-ISCIII) realizaron algunas investigaciones y publicaron el estudio.
El estudio concluyó que consumir 7 o más porciones diarias de frutas y verduras podría reducir el riesgo de enfermedades crónicas como enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y ciertos tipos de cáncer.
Los investigadores encontraron que las personas que consumían 10 porciones al día tenían un 31% menos de probabilidades de morir prematuramente en comparación con aquellas que comían menos de una porción diaria. Este hallazgo refuerza la idea de que las frutas y verduras son componentes clave en la prevención de enfermedades y en la mejora de la salud general.
¿Por qué son tan importantes las frutas y verduras?
Las frutas y verduras son fundamentales por varias razones. En primer lugar, son una fuente excelente de fibra, que ayuda a la digestión y previene el estreñimiento. Además, están cargadas de vitaminas y minerales como la vitamina C, potasio y ácido fólico, los cuales son esenciales para el funcionamiento adecuado del cuerpo.
Los antioxidantes presentes en estos alimentos también ayudan a combatir los efectos negativos del envejecimiento y el daño celular, protegiendo al organismo contra diversas enfermedades.
Las frutas y verduras también son bajas en calorías, lo que las convierte en una opción ideal para aquellos que buscan controlar su peso. Su alto contenido de agua y fibra contribuye a la sensación de saciedad, lo que puede ayudar a reducir el consumo de otros alimentos menos saludables.







