Los geranios son una elección clásica para balcones soleados debido a que son resistentes y tienen flores casi todo el año. Estas plantas ofrecen un encanto de colores que va desde el rojo intenso hasta el blanco puro, lo que las convierte en una atracción especial en cualquier espacio. Puedes cultivarlos en maceteros colgantes o en macetas para el suelo.
El Pelargonium x hortorum (nombre científico del geranio) es una de las plantas más populares para el jardín. Esto se debe a que resisten el calor, la sequía, el frío, algunas plagas y además, son fáciles de mantener.
Cómo cuidar plantas de geranio
El geranio es una especie que necesita mucha luz. Lo ideal es que reciba varias horas de luz directa al día (unas 6 horas aproximadamente), ya que esto mejora su capacidad de florecer. Eso sí, debes evitar que reciba este sol directo durante las horas más calurosas del día durante el verano.
Si vas a cultivar esta planta en el balcón, lo mejor es que utilices macetas con orificios de drenaje. Es importante que busques una ubicación resguardada de los vientos fuertes.
El riego es uno de los cuidados más importantes para esta planta. No hay que abusar del agua, ya que puede echar a perder el geranio. Para saber cuánta agua necesita, tienes que estar pendiente de que el sistrato esté ligeramente húmedo, sin saturarlo de agua.
La frecuencia de riego depende de factores como la temperatura, la humedad ambiental, la cantidad de luz que reciben y la calidad del suelo. Sin embargo, la regla general es regar los geranios una o dos veces por semana durante la temporada de calor, mientras que en otoño e invierno hay que reducir la frecuencia cada 10 a 14 días.
Cómo mejorar la terraza
- Mobiliario: agregar una mesa con sillas o un sofá resulta ideal para decorar la terraza.
- Césped artificial: si no te gusta el suelo que tienes, instalar césped artificial es una buena idea. Mejor siempre un modelo de calidad, que sea confortable a la pisada.
- Jardín vertical: otra propuesta para mejorar el balcón o terraza es instalar un jardín vertical en una pared, o en parte de ella. Es un buen recurso para aportar frescor y colores.






