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La médica mendocina que volvió de Dubai con una lección clave para salvar vidas en terapia intensiva

Rocío Perdigués fue una de las 5 argentinas becadas para participar en uno de los congresos de cuidados críticos más importantes del mundo

Editado por Cecilia Corradetti
corradetticecilia@gmail.com

Hace apenas unas semanas, la médica mendocina Rocío Perdigués caminaba por los pasillos de uno de los congresos de terapia intensiva más importantes del planeta rodeada de especialistas llegados desde distintos continentes. Hoy volvió a ponerse el guardapolvo y a recorrer las salas del Hospital Central de Mendoza, donde continúa atendiendo pacientes críticos como lo hace desde hace años.

Entre ambos escenarios hay miles de kilómetros de distancia. Pero también una convicción que se fortaleció durante su experiencia en Emiratos Árabes Unidos: muchos de los avances que observó en Dubai pueden aplicarse en la salud pública mendocina y contribuir a salvar vidas.

rocio perdigues y medico

Junto al doctor Zeyad Al Rais, médico consultor y jefe de la Unidad de Cuidados Intensivos Quirúrgicos y Neuroquirúrgicos del Hospital Rashid, Centro de Traumatología (DHA), Dubai, Emiratos Árabes Unidos.

“Sin dudas, esta experiencia reafirmó mi compromiso con la formación continua, el trabajo en equipo y la búsqueda permanente de excelencia en terapia intensiva”, resume la profesional de 30 años.

Perdigués participó de la Emirates Critical Care Conference (ECCC), uno de los encuentros internacionales más prestigiosos en medicina crítica. Llegó hasta allí después de haber sido seleccionada por la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva (SATI), que le otorgó una beca entre cientos de postulantes.

No fue un reconocimiento menor. En todo el país apenas cinco profesionales resultaron elegidos. Ella fue la única mendocina.

Pero lo que ocurrió durante esos días superó cualquier expectativa.

Un trabajo mendocino que llamó la atención del mundo

Durante el congreso, Rocío presentó una investigación científica desarrollada en Mendoza sobre Daño Axonal Difuso, una lesión frecuente pero muchas veces subdiagnosticada en pacientes con traumatismos encefalocraneanos graves.

El trabajo fue realizado tomando como base la experiencia del Hospital Central, centro de referencia en neurointensivismo y trauma para toda la región de Cuyo.

La sorpresa llegó cuando la investigación fue nominada en dos categorías internacionales: Award for Critical Care Physicians y Awards for Neurocritical Care.

“Fue una enorme alegría. Es un reconocimiento que destaca el valor del trabajo académico y asistencial que realizamos todos los días en nuestro hospital”, cuenta.

rocio perdigues medicina

Durante el congreso, Rocío presentó una investigación científica desarrollada en Mendoza sobre Daño Axonal Difuso, una lesión frecuente pero muchas veces subdiagnosticada en pacientes con traumatismos encefalocraneanos graves.

La nominación tuvo un significado especial porque puso en evidencia que desde Mendoza también se produce conocimiento científico capaz de competir en escenarios internacionales.

Además, entre los expositores argentinos del congreso solo participaron tres referentes: el doctor Néstor Raimondi, presidente de la Federación Mundial de Terapia Intensiva; Sofía Putruele, especialista en Enfermería en Terapia Intensiva de Adultos; y Rocío Perdigués.

“Representar a nuestro hospital y a nuestra provincia en un congreso de semejante magnitud fue una experiencia profundamente enriquecedora”, asegura.

Lo que aprendió en Dubai

Más allá de la presentación científica, Rocío aprovechó la experiencia para capacitarse en algunas de las áreas que hoy están revolucionando la atención de pacientes críticos.

Participó de cursos especializados en ecografía crítica y ECMO, una tecnología avanzada utilizada para asistir a pacientes con insuficiencia cardíaca o respiratoria severa.

Sin embargo, el aprendizaje más importante no fue una máquina ni un procedimiento específico.

rocio perdigues congreso (1)

Más allá de la presentación científica, Rocío aprovechó la experiencia para capacitarse en algunas de las áreas que hoy están revolucionando la atención de pacientes críticos.

“Uno de los principales conocimientos que me llevo tiene que ver con los avances en neurointensivismo, monitoreo multimodal y ecografía aplicada al paciente crítico”, explica.

Traducido a la práctica diaria, se trata de herramientas que permiten observar con mayor precisión lo que sucede dentro del organismo de pacientes extremadamente complejos, facilitando decisiones médicas más rápidas y seguras.

“La posibilidad de optimizar el monitoreo y fortalecer la toma de decisiones basadas en evidencia puede mejorar significativamente la calidad de atención”, sostiene.

El secreto que descubrió entre los mejores intensivistas del mundo

Cuando se le pregunta qué fue lo que más la impactó del encuentro internacional, Rocío no habla de edificios futuristas ni de tecnología imposible.

Habla de algo mucho más simple: el trabajo en equipo.

Durante el congreso pudo intercambiar experiencias con profesionales de distintos países y observar cómo los centros más avanzados del mundo construyen protocolos comunes, comparten conocimientos y trabajan de manera interdisciplinaria.

Ese fue, quizás, el gran aprendizaje que se llevó de regreso a Mendoza.

rocio perdigues certificado

Cuando se le preguntó qué fue lo que más la impactó del encuentro internacional, habló del trabajo en equipo.

“Pude conocer modelos de trabajo innovadores que podrían adaptarse perfectamente a nuestra realidad local”, explica.

Para ella, el crecimiento de la medicina crítica no depende únicamente de incorporar equipamiento de última generación.

También requiere fortalecer la capacitación continua, generar protocolos estandarizados y consolidar equipos de trabajo altamente entrenados.

Mendoza tiene un enorme potencial para seguir creciendo en áreas como la ecografía crítica avanzada, los neurocuidados y la incorporación de nuevas herramientas de monitoreo que ya se utilizan en centros de referencia internacionales”, afirma.

Una historia que comenzó mucho antes de Dubái

Detrás de este presente hay años de esfuerzo silencioso.

Nacida en San Rafael en 1995, Rocío eligió estudiar Medicina porque quería dedicar su vida a ayudar a las personas.

Con el tiempo encontró su lugar en una de las especialidades más exigentes y emocionalmente desafiantes de la profesión: la terapia intensiva.

rocio perdigues expone

Mendoza tiene un enorme potencial para seguir creciendo en áreas como la ecografía crítica avanzada, los neurocuidados y la incorporación de nuevas herramientas de monitoreo que ya se utilizan en centros de referencia internacionales”, afirma.

“Muchas veces uno se frustra porque no siempre puede salvar vidas. A veces lo único que puede hacer es acompañar a los pacientes y a sus familias en momentos muy difíciles”, había contado antes de viajar.

Esa mirada humana sigue siendo la misma.

Quizás por eso la experiencia internacional no modificó su esencia. Simplemente reforzó una idea que ya tenía clara: detrás de cada monitor, cada protocolo y cada avance científico hay personas luchando por sobrevivir.

El regreso y el valor de haber podido viajar con esfuerzo

Cuando recibió la beca, Rocío tuvo que organizar rifas y buscar apoyo para reunir fondos destinados a los pasajes y la estadía. Muchas personas colaboraron para que pudiera concretar el viaje.

Por eso, al regresar, sintió la necesidad de agradecer.

rocio perdigues dos

Cuando recibió la beca, Rocío tuvo que organizar rifas y buscar apoyo para reunir fondos destinados a los pasajes y la estadía.

“Quiero expresar un agradecimiento muy especial a todas las personas que me acompañaron, apoyaron y ayudaron a cumplir este sueño. Cada palabra de aliento, cada enseñanza y cada gesto de confianza fueron fundamentales para hacer posible esta experiencia”, dice.

Hoy, de vuelta en Mendoza, ya retomó sus actividades habituales en el Hospital Central.

La diferencia es que regresó con una valija llena de nuevos conocimientos, contactos internacionales y proyectos para seguir creciendo.

Pero sobre todo volvió con una convicción: la ciencia, la formación y la salud pública siguen siendo capaces de abrir puertas impensadas.

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