El domingo 19 de julio, la Selección argentina enfrentará a España en la final del Mundial 2026 y todo el país se paraliza. Millones de hinchas viviremos el partido con el corazón en la boca, pero también con una larga lista de rituales que, aseguran que pueden inclinar la balanza a favor de la Scaloneta (o al menos eso es lo que sentimos).
Cuando se trata de una final del mundo, para los argentinos no existe la suerte: existe el trabajo y el esfuerzo de un gran equipo. Sin embargo, para millones de hinchas también hay lugar para las cábalas: esa ilusión de que, desde casa, cada uno puede ayudar un poquito.
En los últimas semanas, las redes sociales se han llenado de fotos, videos y mensajes de personas que mostraban sus propios rituales energéticos o cábalas. Hay quienes preparan el mismo asado que el día de la semifinal, otros eligen sentarse exactamente en el mismo lugar del sillón y algunos directamente le prohíben a un familiar que vea el partido porque es "mufa". Si dio resultado una vez, no hay motivo para modificarlo.
Cábalas para que gane la Selección: congelar a los jugadores rivales
Una de las cábalas más populares en los últimos años consiste en congelar los nombres de los jugadores rivales. Algunos escriben en un papel los nombres del arquero, los delanteros o incluso de todo el equipo contrario y lo dejan en el freezer hasta que termina el partido. Otros van un paso más allá y congelan figuritas del álbum del Mundial, convencidos de que así "enfrían" el juego del rival.
Otra costumbre infaltable es usar siempre la misma camiseta de la Selección. Y no cualquier camiseta: la que dio suerte en el partido o el Mundial anterior. Muchos reconocen que no la lavan por miedo a "quitarle la magia". Puede estar transpirada o arrugada, pero mientras Argentina siga ganando, esa camiseta no pasa por el lavarropas.
También hay personas que recurren al clásico ritual del cuchillo y la tijera. La tradición indica que se debe colocar un cuchillo del lado del arco argentino para "defender" el resultado, mientras que una tijera se ubica del lado del equipo rival para "cortar" su juego y evitar que llegue con peligro al área.
Las cábalas, no terminan ahí. Algunos miran todos los partidos con el mismo grupo de amigos. Otros usan la misma ropa de pies a cabeza, preparan exactamente la misma picada o mandan mensajes en un grupo de WhatsApp en el mismo orden. También, están quienes ven el partido en el mismo canal, quienes no responden mensajes durante el partido o los que hacen promesas para que gane Argentina (anulo mufa).
En muchas familias hay reglas que ya son parte del Mundial. Si alguien entró a la cocina y Argentina hizo un gol, esa persona deberá quedarse ahí cada vez que el equipo ataque. En mi casa, cuando mi mamá deja de ver el partido, la Selección hace un gol, así que tiene prohibido ver la final el domingo. En estas situaciones, la lógica queda de lado y la superstición toma el control de todos.
Aunque no exista ninguna prueba de que estos rituales influyan en el resultado, para los hinchas tienen un enorme valor emocional. Las cábalas ayudan a canalizar los nervios, reducen la ansiedad y hacen sentir que de alguna manera, cada uno aporta desde casa.





