Hay un lugar en el mundo, una isla, en el planeta Tierra, que posee Sangre de Dragón. No, no del animal mitológico, sino de un árbol que es llamado de esa manera y que guarda una historia de cientos o miles de años.
La isla única en el mundo que posee Sangre de Dragón: es el lugar más extraño del planeta Tierra
Hay una isla en el mundo que es reconocida como el lugar más extraño del mundo y que posee en su territorio Sangre de Dragón
El árbol Sangre de Dragón es una especie que solamente existe en la isla de Socotra, perteneciente a Yemen. Se trata de un lugar compuesto por cuatro islas y dos islotes y que es conocido como el lugar más extraño de la Tierra.
El único país del mundo que tiene Sangre de Dragón: es el lugar más extraño del planeta Tierra
La isla de Socotra, que ocupa casi toda la superficie del archipiélago que lleva su mismo nombre, tiene la particularidad de haber sido muy poco afectada por los avances del hombre. De hecho, gran parte de su geografía se ve como hace miles de años.
En el suelo de esta isla, perteneciente al país de Yemen, aparece el árbol Sangre de Dragón. Esta especie es única en el mundo y solo existe en esta isla. Presenta forma de paraguas invertido, lo que es una manera de sobrevivir al clima desértico y caluroso que posee el lugar
De hecho, al tener esta forma, el árbol Sangre de Dragón le da sombra a sus propias raíces, impidiendo que el agua del suelo se evapore y canaliando la humedad de las mañanas hacia su tronco.
Este árbol recibe el nombre de Sangre de Dragón, porque cuando se corta su corteza, sale de ella una resina de color rojo, muy espesa y oscura. En el pasado se le daba gran valor y se usaba para curar heridas y se le atribuía poderes mágicos.
Pero esta isla, la isla de Socotra no solamente tiene al árbol Sangre de Dragón como especie única. De heco, se contabiliza que alberga 825 especies de planta y el 37% solamente existen en ella. Lo mismo ocurre con el 90% de los reptiles que pisan su suelo y el 95% de los caracoles terrestres. Al ser tan cerrado su ecosistema, los especialistas sostienen que la introducción de otras especies, incluso de una rata, podría acabar con su equilibrio.






