Esta pequeña porción de tierra se ha convertido en uno de los activos geopolíticos más importantes de un país de América del Sur. Se trata de la Isla de Aves, un islote ubicado a 547 kilómetros de la costa de Venezuela y a unos 225 kilómetros de Dominica.
La isla que se hunde y permite a un país de América del Sur reclamar miles de kilómetros de mar en el Caribe
La soberanía sobre la Isla de Aves, amenazada por el nivel del mar, le permite reclamar una vasta zona económica exclusiva a un país de América del Sur.

Esta isla apenas alcanza los 375 metros de longitud, no supera los 50 metros de ancho y su punto más alto se eleva solo 4 metros sobre el nivel del mar. Durante los huracanes más intensos puede quedar sumergida bajo las olas. Sin embargo, es fundamental para un país de América del Sur.
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Tras años de disputas, la soberanía de Venezuela fue reconocida internacionalmente mediante un arbitraje emitido por la reina Isabel II de España en 1865. Con el paso del tiempo, el verdadero valor de la isla dejó de estar en su superficie y pasó a estar en el océano que la rodea.
Venezuela pone en la mira esta isla del Caribe
Bajo la interpretación que Venezuela hace del derecho marítimo internacional, Isla de Aves es una isla plenamente reconocida y no una simple roca. Esa diferencia es crucial porque permite proyectar una Zona Económica Exclusiva de hasta 200 millas náuticas, ampliando significativamente los espacios marítimos sobre los que el país puede ejercer derechos económicos.
Por esta razón, la isla ha sido objeto de debates regionales durante décadas. Algunos países del Caribe han cuestionado que una formación tan pequeña y vulnerable genere efectos marítimos tan amplios. Aun así, Venezuela ha mantenido una presencia permanente mediante una base científico-naval construida sobre pilotes para resistir las mareas y reforzar su presencia en el territorio.
Además de su relevancia estratégica, la isla cumple una función ecológica fundamental. Es uno de los principales sitios de anidación de tortugas verdes y refugio para numerosas especies de aves marinas, lo que la ha convertido en un área de importancia para la conservación en el Caribe.
La Isla de Aves es un territorio venezolano reconocido como parte de las Dependencias Federales de Venezuela y está incluida en la Constitución de 1999. Actualmente, alberga la Base Científico Naval Simón Bolívar, bajo el control de la Dirección de Hidrografía y Navegación.