Lo que la convierte en un caso único es que está dividida entre tres países soberanos. Esta peculiaridad le otorga un carácter diverso, donde conviven tradiciones, idiomas y sistemas políticos distintos en un mismo territorio. Te contamos de qué isla se trata.
La isla compartida por tres países: está entre las 3 más grande del mundo
La mayor parte de la isla corresponde a Indonesia, que controla alrededor del 73 % del territorio bajo el nombre de Kalimantan. En la zona norte se ubica Malasia, que posee cerca del 26 %, dividido en los estados de Sabah y Sarawak. Finalmente, el pequeño pero influyente sultanato de Brunei ocupa aproximadamente el 1 %, enclavado en la costa norte. Esta división es el resultado de siglos de historia y acuerdos coloniales que repartieron la isla entre potencias europeas.
El origen de esta partición se remonta al Tratado Anglo-Neerlandés de 1824, que estableció las esferas de influencia en la isla sudeste asiático. Los británicos controlaron el norte, mientras que los neerlandeses se quedaron con el sur. Tras las independencias, esas divisiones se mantuvieron, dando lugar al mapa actual. Malasia heredó los territorios británicos, Indonesia los neerlandeses, y Brunei decidió mantenerse como un sultanato independiente.
La isla sacada del paraíso
Además de su compleja historia, la isla Borneo es célebre por su extraordinaria biodiversidad. Su selva tropical es una de las más antiguas del planeta, con más de 140 millones de años de existencia. Allí habitan especies emblemáticas como el orangután de Borneo, el elefante pigmeo, y cientos de plantas y animales endémicos que no se encuentran en ninguna otra parte del mundo. Sin embargo, esta riqueza natural enfrenta graves amenazas debido a la deforestación causada por la tala ilegal, la expansión agrícola y los incendios forestales.
Ante estos desafíos, los tres países han intentado coordinar esfuerzos para preservar su patrimonio natural. Iniciativas como el programa “Heart of Borneo” buscan proteger la selva tropical y garantizar un desarrollo más sostenible. Este proyecto simboliza que, aunque Borneo esté dividida por fronteras políticas, comparte un destino común que depende de la cooperación regional.




