Fumigación

La estrategia contra los mosquitos que usaron en Estados Unidos y salió mal: creó super-insectos

La costumbre vecinal de fumigar jardines para eliminar mosquitos desató un grave problema. Los insectos desarrollaron enormes defensas contra el veneno

Editado por Francisco Pérez Osán
perez.francisco@diariouno.com.ar

En la ciudad de Raleigh, Carolina del Norte, no existe un programa estatal para reducir a los mosquitos. El trabajo recae sobre los residentes, quienes deciden esparcir químicos por su cuenta o contratar empresas privadas. Una reciente investigación documentó cómo las decisiones individuales modificaron por completo a la población local de insectos.

La especie analizada fue el mosquito tigre, un espécimen invasor muy común en la costa este de Estados Unidos. Científicos de la Universidad Estatal de Carolina del Norte atraparon ejemplares en treinta y un vecindarios diferentes durante un mes. El objetivo buscaba probar las muestras para medir la tolerancia genética frente a los venenos.

Mutación genética en los mosquitos

El estudio demostró que los mosquitos ahora son más resistentes.

Los especialistas leyeron el ADN de casi mil ejemplares capturados. Los resultados demostraron una relación directa entre el poder adquisitivo del barrio y la resistencia de los insectos. Las zonas con propiedades lujosas presentaron una mayor cantidad de insectos inmunes a los piretroides, los químicos más utilizados para fumigar en el país.

Martha Burford Reiskind, profesora de ciencias biológicas en la institución a cargo del análisis, explicó la situación. "Los propietarios con dinero pagarán para rociar contra los mosquitos, lo que selecciona la resistencia localizada", indicó la académica respecto al novedoso fenómeno poblacional.

El fracaso de la estrategia

Para las viviendas valuadas en más de un millón de dólares, el ochenta por ciento de los especímenes portaban el gen resistente. El aumento de esa estadística ocurrió de forma extremadamente acelerada. Los números pasaron de marcar un cuatro por ciento en el año 2020 a más de la mitad en 2023.

Intentar desterrar a los mosquitos sólo de nuestro jardín puede ser contraproducente.

La velocidad del cambio genético sorprendió a los investigadores del proyecto. "Vemos el rápido aumento de la resistencia a los pesticidas en lugares como América del Sur o Asia, donde hay fumigación continua en algunos países", destacó Burford Reiskind. "Pero la resistencia impulsada por el control privado de mosquitos es novedosa en los Estados Unidos contiguos, hasta donde sabemos", agregó la autora.

El problema resulta peligroso debido a las enfermedades mortales transmitidas por la especie, como el temido dengue. "Depender únicamente de insecticidas químicos nunca es la mejor manera de controlar una plaga", concluyó la experta. "Realmente queremos integrar prácticas de manejo de plagas que consideren todo el ciclo de vida de la plaga", finalizó.

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