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La dieta de la oficina o del trabajo: cómo bajar de peso y reducir el estrés

La forma, el menú y las maneras en cómo comemos en la oficina pueden ser los causantes del aumento de peso

Editado por Paula Alonso
alonso.paula@diariouno.com.ar

Una encuesta realizada por la Revista Working Mother asegura que 8 de cada 10 mujeres creen que podrían controlar mejor su peso si en la oficina o en el trabajo pudieran acceder a comidas más sanas.

El médico y psicólogo Máximo Ravenna, especialista en obesidad y desórdenes alimentarios, asegura que hay maneras para alimentarse de manera sana y bajar de peso en el trabajo.

¿Cuál es la dieta de la oficina?

Por lo general uno come mal en el trabajo debido a la ansiedad, los nervios y la angustia. "La alienación, sumada a la oferta extrema de comida, te hacen engordar en base a almuerzos rápidos, picoteos y comidas supuestamente light. Podés llegar a creer que estás manteniendo la dieta cuando comes una porción de tarta de verduras, y no tenés en cuenta que el relleno está frito. Sin mencionar la masa, claro", explica Ravenna.

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Comer en la oficina.

"El momento del almuerzo en el trabajo debe ser lo más distendido posible. Además, tenés que mantener cierto orden de horarios porque en el caos aparece la falta de control", dice Ravenna.

Si un día tenés que hacer una entrega urgente en el trabajo, y terminas almorzando a las 4 de la tarde, es lógico que, por hambre y por querer premiarte ingieras una doble porción de carbohidratos. También puede ocurrir que un compañero lleve una docena de facturas para compartir, y coloque el paquete frente a ti. Al final del día quizás hayas comido más de la cuenta. Lo mejor es separar dos medialunas y comerlas con la merienda", continúa explicando el profesional.

El problema de muchas mujeres es que usan la comida como respuesta o como salida de un problema. En lugar de expresar lo que sienten se abalanzan sobre un alfajor o sobre comida chatarra. En estos casos lo mejor es prepararse un té (si es saborizado, mejor) o una sopa de verduras.

Según una investigación de la Universidad de Southwestern de Texas, escuchar una voz amigable durante el almuerzo te hace sentir reconfortada y te aleja de los atracones.

Tienes que tomarte media hora para el almuerzo, esto te va a ayudar a cargar pilas y a volver a tu computadora renovada.

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Comer en la oficina.

"Tenés que permitirte una pausa para sentarte a comer en paz, sin hablar de trabajo. Tampoco sirve hacerlo mientras chequeas emails o revisas mensajes de texto. Si tenés una hora, usa 20 minutos para almorzar y 40 para caminar y despejarte, así generas mayor cantidad de endorfinas y en consecuencia volvés con más ánimo al trabajo", dice Ravenna.

Para finalizar, el profesional recomienda tener una botellita con agua sobre el escritorio y llenarla cada vez que se termine.

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