La Cuyanita, un hito del Parque General San Martín, ya flota de nuevo sobre las pacíficas aguas del lago. La tradicional embarcación fue trasladada hasta el muelle este sábado, ante la curiosidad de muchos mendocinos que pausaron sus caminatas para ser testigos del momento.
La Cuyanita volvió al lago del parque San Martín en su versión 2024 y revolucionó a los curiosos
Algunos no pudieron evitar la comparación con versiones anteriores. Los más veteranos recordaban a La Cuyanita propiamente dicha -que anduvo a principios del siglo XX-; otros evocaron al Mississippi, que tenía dos pisos.
Ahora empieza un nuevo capítulo que tendrá su inauguración oficial el próximo jueves.
Desde el Club Regatas confirmaron a Diario UNO que estaban al tanto de la novedad y que se venía charlando con las autoridades, de forma que el arribo de la nave fue consensuado.
En este video pueden verse más detalles sobre la colocación del barquito:
►TE PUEDE INTERESAR: La dueña del camping de El Carrizal dijo que vio por última vez a la mujer asesinada hace 6 días
Objetivo: sumar una nueva atracción al clásico paseo
Durante más de 100 años y de forma intermitente, distintas embarcaciones turísticas surcaron el Lago del Parque General San Martín. La Cuyanita fue un clásico para los mendocinos y los turistas. Y a mediados de 2023 el Gobierno llamó a licitación para adquirir una nueva versión de la nave.
La Dirección de Parques y Paseos Públicos anunció que el llamado a licitación era para la “concesión, instalación y explotación de una nueva embarcación de paseo en el lago General Espejo del Parque Histórico General San Martín” por un período de 10 años.
Hubo que hacer una embarcación nueva, porque las cuyanitas anteriores presentaban un estado avanzado de deterioro. Las piezas se fueron extraviando y deteriorando con el tiempo, lo que hizo inviable una restauración.
El hoy exsecretario de Ambiente y Ordenamiento Territorial, Humberto Mingorance, declaró en su momento que la embarcación "contará con una capacidad máxima de 30 personas y prevé la utilización de un motor de 4 tiempos ecológico de ultra baja emisión, o uno eléctrico”.
►TE PUEDE INTERESAR: El relato salvaje de Darío: le robaron la camioneta y se colgó de una puerta para evitarlo
Las antiguas embarcaciones que pasaron por el Lago
La historiadora Ana Castro señaló que La Cuyanita comenzó a surcar el lago en la década del 20 del siglo pasado. Esa primera embarcación funcionó hasta 1935.
Posteriormente, se llamó a licitación para restablecer los paseos acuáticos y una nueva lancha comenzó a prestar este servicio en 1939. Se la denominó Emilio Civit, pero la gente continuó llamándola La Cuyanita.
“La primera embarcación del lago fue vendida en 1937 a los señores Ronchietto y Bianchi, por 200 pesos, y la llevaron a la laguna Los Álamos. Allí se perdió el rastro”, comentó la autora del libro "Parque General San Martín, sus primeros 50 años".
El barco que remplazó a la primera nave pesaba 5 toneladas, con un casco de 13 metros de eslora (largo) y una capacidad para 20 a 26 personas. El casco fue construido en Alemania por el astillero Krupp, luego de la Primera Guerra Mundial. Llegó a la Argentina, donde construyeron la cubierta y el puente de mando, y se utilizó a la embarcación para prestar servicios en el Delta del Paraná antes de ser trasladada a Mendoza.
En el pequeño muelle de madera del Rosedal estaba atracada La Cuyanita esperando la llegada de chicos y grandes para salir a pasear. Con todo el pasaje cubierto, como todos los domingos, el timonel daba la orden de zarpar y los “oficiales” del embarcadero soltaban amarras. Rápidamente se llegaba al extremo norte del Lago. La embarcación tomaba rumbo al Sur, mientras los pasajeros observaban el Club Regatas, lo que ocurría en tierra firme o a los (y las) bañistas que se resguardaban del calor seco.
En los '60 comenzó la decadencia. Sufrió actos vandálicos en dos oportunidades y, en diciembre de 1976, tras una serie de reparaciones, fue botada al lago por última vez. Durante el invierno de 1979, La Cuyanita ardió en llamas y ese fue el fin. Aparentemente, uno de los cuidadores de la embarcación colocó un calentador para soportar el frío. Se quedó dormido y casi se quema con la estructura de madera que adornaba la cubierta y el puente de mando.
Tras el fin de La Cuyanita, en 1979, y por un año la remplazó un catamarán que fue bautizado Emilio Civit II. Luego, en 1990, se inauguró el Mississippi Rey del Lago, que tenía dos pisos y prestó servicios por varios años más.
►TE PUEDE INTERESAR: El Perro Polar Argentino, un bizarro experimento que empezó en la Antártida y terminó en Mendoza






