La región de América del Sur alberga algunas de las obras de ingeniería más sorprendentes del planeta. Entre ellas existe una que no solo rompió récords, sino que además terminó convirtiéndose en una referencia mundial para el desarrollo de futuras megaestructuras hidroeléctricas, incluso en China.
La construcción de América del Sur que produjo tanta energía que terminó influyendo en China
La segunda represa hidroeléctrica más grande del mundo, ubicada en América del Sur, fue pionera en producción de energía y sirvió de inspiración directa

Aunque actualmente la represa hidroeléctrica más grande del mundo es la de las Tres Gargantas, en China, la segunda más grande se encuentra en América del Sur y supera a la asiática en un aspecto histórico clave: la mayor producción acumulada de energía hidroeléctrica del planeta. Construida décadas antes sirvió de inpiración para el gigante oriental.
Recomendadas
La construcción de América del Sur que produjo tanta energía que terminó influyendo en China
Se trata de Itaipú, la monumental central construida entre Brasil y Paraguay sobre el río Paraná, en la región de la Triple Frontera que también conecta con Argentina. La obra comenzó a levantarse hace más de 45 años y la central empezó a operar oficialmente en 1984. Pero mientras ingenieros de América del Sur resolvían uno de los mayores desafíos hidráulicos de la época, desviar el gigantesco caudal del río Paraná para construir la represa, especialistas de China observaban atentamente cada detalle técnico.
Desde mediados de la década de 1970, técnicos e ingenieros de China realizaron visitas frecuentes a Itaipú para estudiar cómo se había ejecutado la excavación, el manejo de flujos de agua masivos y el montaje de las enormes unidades generadoras. En aquellos años, el proyecto de América del Sur era considerado uno de los laboratorios de ingeniería hidroeléctrica más avanzados del mundo.
La segunda represa hidroeléctrica es de América del Sur
Itaipú terminó convirtiéndose en una obra que marcó el rumbo de la ingeniería hidroeléctrica moderna y posicionó a América del Sur como una referencia mundial en infraestructura energética.
Itaipú también demostró la eficiencia y viabilidad a gran escala de las turbinas tipo Francis de 700 MW, capaces de operar bajo enormes presiones de agua. El éxito de ese sistema fue tan importante que China decidió replicar el diseño básico en la represa de las Tres Gargantas, elevando posteriormente la potencia de sus turbinas hasta los 700 y 800 MW por unidad.
Décadas después, la influencia entre ambos proyectos continuó. En septiembre de 2017, Itaipú y Tres Gargantas firmaron en Beijing un acuerdo de cooperación técnica enfocado en optimizar procesos de operación, mantenimiento, gestión ambiental y nuevas tecnologías para centrales hidroeléctricas.