Riquezas

La ciudad de América Latina que esconde oro bajo sus calles y edificios

Una de las ciudades más importantes de América Latina guarda un secreto y es que debajo de sus calles y edificios hay oro

Una de las ciudades más importantes de América Latina guarda un secreto muy valioso: está construida sobre oro y no se trata de una leyenda, sino de algo totalmente real y comprobado.

Los países de América Latina albergan historias muy atractivas y atrapantes, pero uno de ellos tiene en su capital una leyenda que se volvió real y que indica que uno puede estar caminando por encima de lingotes de oro sin saberlo.

mexico oro

La ciudad de América Latina con oro bajo sus calles

La ciudad de México posee oro bajo sus calles y sus edificios. No, no es una exageración, ni una leyenda, aunque durante un tiempo lo fue.

Todo comenzó el 30 de junio de 1520 cuando los españoles huyeron de Tenochtitlán Era tal la ambición de los colonizadores que en su huida pretendieron llevar una cantidad enorme de oro que habían robado y fundido en barras.

Sin embargo, el peso de ese oro complicó y muchos de ellos murieron intentando llegar a un punto en el que estar a salvo de los mexicas. Otros fallecieron al hundirse con sus armaduras y las bolsas llenas de oro, que luego cayeron en canales y que terminaron en el fondo del lago de Texcoco, donde actualmente existe la Ciudad de México una de las más importantes de América Latina.

La historia de que debajo de las calles de la Ciudad de México había oro era una leyenda urbana. Pero todo cambió en 1981, cuando un obrero de la construcción encontró en una excavación, a tan solo 5 metros de profundidad, una barra de oro de 2 kilos. Cuando se la sometió a un análisis, se comprobó que había sido fundida entre 1519 y 1520, por lo que coincidía con la huida de los españoles y el destino del oro robado.

oro de los mexicas
Un lingote de oro perteneciente a los mexicas y fundido por los españoles

Un lingote de oro perteneciente a los mexicas y fundido por los españoles

Más oro escondido

Los arqueólogos saben que no se ha encontrado todo el oro que tuvieron a mano los españoles y que pertenecía a los mexicas. No hace mucho, en el Templo Mayor se hallaron nuevas piezas de este metal que permanecieron ocultas durante siglos.

Además, existe la historia de que el último emperador de los Mexicas, Cuauhtémoc no quiso revelar, aun bajo tortura, dónde estaba gran parte del tesoro que sobrevivió, por lo que algunos creen que todavía hay una enorme cantidad de oro que sigue esperando que alguien lo encuentre después de 500 años.

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