La segunda fracción de la histórica expropiación de la bodega Arizu había permanecido como una cuenta pendiente durante décadas. Mientras la primera parte -donde hoy funciona el exitoso Espacio Arizu- se consolida como polo cultural, el terreno donde funcionaba el área de despacho seguía siendo un baldío en pleno corazón de Godoy Cruz. Hasta ahora. La municipalidad está a punto de inaugurar la primera etapa de un desarrollo que convertirá ese vacío urbano en un nuevo centro comercial y de servicios, entre los más importantes de la provincia.
La alianza público-privada que resucitó uno de los terrenos abandonados de la ex bodega Arizu
Godoy Cruz intervino el predio donde funcionaba el área de despacho de la ex bodega Arizu. El desarrollo incluye un centro de convenciones, un centro comercial y departamentos
La segunda fracción de Arizu
Para entender el alcance de la transformación, hay que retroceder en el tiempo. Cuando el municipio expropió la bodega Arizu, lo hizo por fracciones. La primera se desarrolló rápidamente, pero la fracción dos ubicada en la intersección de Lisandro de la Torre y Belgrano, quedó postergada.
Durante décadas, ese terreno permaneció intacto, provocando problemas de seguridad en una zona residencial consolidada. La solución llegó a través de un modelo innovador para Mendoza: una alianza público-privada donde el sector publico aporta el 50% de la inversión y el privado la mitad restante.
El modelo que el intendente de Godoy Cruz busca replicar en otras zonas
La obra surgió de una UTE (Unión Transitoria de Empresas) conformada por Cellicar S.A., Laugero Construcciones S.A. y Oha Construcciones S.R.L. El esquema consistió en que el municipio diseñó el masterplan y aportó la mitad del financiamiento; mientras que las empresas ejecutaron la obra.
"Es verdaderamente público-privado", destacó el intendente, quien remarcó que el resultado fue una inversión que el municipio jamás podría haber encarado solo, y que le dará a cambio toda la infraestructura pública para convertirse en uno de los desarrollos comerciales y turísticos más importantes de Mendoza. La comuna se quedará con un centro de congresos y exposiciones, espacios verdes y las aperturas de calles.
Mientras que, las empresas se dejarán el desarrollo inmobiliario y un centro comercial que promete ser de primer nivel.
Dos calles nuevas esperadas por los vecinos
El proyecto incluye una solución largamente esperada por los vecinos, que es la apertura de dos arterias que descomprimirán el tránsito.
La primera será la continuidad de la calle Agustín Álvarez -desde Lisandro de La Torre hasta Los Olmos- que tendrá doble mano de circulación, 20 metros de ancho y permitirá estacionamiento en ambos lados.
La segunda gran novedad será una arteria completamente nueva: la calle Arizu. Esta vía correrá en sentido oeste-este, desde Belgrano hasta Los Álamos, con 16 metros de ancho que se reducen a 11 metros en el extremo este. Su valor estratégico está, de acuerdo a lo que explican desde el municipio, en que dará salida a dos pequeñas calles del barrio que hasta ahora quedaban sin conexión directa. Estas son Bardas Blancas y Los Molles.
"Toda la circulación para salir, entrar y salir de ese lugar va a ser con mucha mayor fluidez peatonal, mayor fluidez vehicular", prometió el intendente. "Y todo eso mejorará la seguridad. El proyecto en sí es un proyecto que tiene una mirada fuerte en seguridad".
La intervención urbana también incluye dos espacios verdes. Uno de ellos es una plaza en la intersección de Belgrano y Lisandro de La Torre, y el otro en el cruce de Agustín Álvarez con la nueva calle Arizu.
Para cerrar el círculo de la recuperación urbana, el proyecto incluirá la restauración completa de la Manzana Histórica de Arizu, con la restauración de sus 4 fachadas y la renovación total de las veredas.
Según un informe oficial, la obra comenzó el 26 de marzo de 2024 con un plazo inicial de 12 meses que se extendió hasta septiembre de 2025. Actualmente tiene un avance del 78% y emplea a 45 personas.
Un centro de convenciones de 600 butacas
Para el municipio, la joya será el centro de convenciones con capacidad para 600 personas. "Va a ser como el Bustelo", comparó Costarelli. "Pero no lo quiero hacer auditorio para no cerrarlo a eso. Que pueda ser más de usos múltiples."
El espacio apunta a complementar la agenda cultural del Espacio Arizu, además, de la construcción de 421 estacionamientos públicos que servirán de apoyo.
El centro de convenciones será lo primero en inaugurarse, junto con las nuevas calles, plazas y espacios verdes. "Después va a quedar el centro comercial y el desarrollo inmobiliario, que ellos tienen un tiempo en el contrato para hacerlo", aclaró el intendente.
Un modelo replicable
Para Costarelli, este proyecto marca un camino a seguir. De hecho, ya tiene en carpeta intervenciones similares en distintos vacíos urbanos, siguiendo la misma lógica público-privada.
"El privado se interesa en las cosas que sirven al privado. Nosotros no nos metemos ahí", explicó. "Por eso funciona. Porque nosotros invertimos en lo que hace el espacio público, y eso va a ser un entorno muy favorable para la inversión, para los negocios, para generar un clima comercial bueno".
El proyecto promete estar completamente terminado antes de fin de año, convirtiendo un baldío de 20 años en el nuevo polo comercial y de servicios más importante de Godoy Cruz. Una transformación que llegó justo a tiempo para evitar que el abandono siguiera comprometiendo la seguridad y el desarrollo de toda la zona.
"Es como un barrio Arizu nuevo", resumió el intendente. "Donde antes era un baldío, ahora va a haber un polo comercial de primer nivel. Eso va a dar otra vida al barrio".







