Día del Animal

Jubilaron a Grinch y Ciro, dos perros que trabajaban en el Servicio Penitenciario

Grinch es un ovejero alemán de siete años y Ciro, un mestizo labrador de nueve años. Por su salud, el equipo veterinario pidió el retiro. ¿Qué función cumplían y quiénes los van a cuidar?

Los perros son animales que por su inteligencia pueden cooperar mucho con la sociedad, desde rescates en el terremoto de Turquía, ayuda en resolución de casos policiales y hasta como miembros del Servicio Penitenciario de Mendoza. Esta semana el Gobierno autorizó la baja efectiva de Grich y Ciro, dos perros que trabajan en la División de Canes. Una historia que UNO eligió publicar este sábado cuando se celebra el Día del Animal.

Julio Lucero, coordinador general de Seguridad del Servicio Penitenciario de Mendoza, contó que Grinch es un ovejero alemán de siete años y Ciro, un mestizo labrador de nueve años.

Actualmente tienen 17 canes que están operativos y una camada de ocho cachorros que tienen un año y medio aproximadamente y están en proceso de formación, que son para ir renovando las bajas que van teniendo para trabajar en la fuerza. Agregó que son una cría de ovejeros alemanes de la variedad de sable y una perrita labradora.

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Grinch es un ovejero alemán de siete años que se retiró del Servicio Penitenciario.

Grinch es un ovejero alemán de siete años que se retiró del Servicio Penitenciario.

Qué función cumplían Grinch y Ciro

Lucero explicó que Grinch trabajaba en División Canes de la Dirección General del Servicio Penitenciario dependiente del Ministerio de Seguridad y hacía sobre todo, tareas en las custodias de los perímetros o puntos neurálgicos, siempre en compañía del guía, que es el que hace el trabajo con el campo.

Además, relató que participaba en actos institucionales, eventos sociales, actividades recreativas o actos de colegios en los que interviene la División Canes y les hacen hacer algún ejercicio al perro por las características que tienen.

División Canes del Servicio Penitenciario.jpg
Julio Lucero, coordinador general de Seguridad del Servicio Penitenciario de Mendoza, dijo que tienen 17 canes operativos y ocho cachorros en formación.

Julio Lucero, coordinador general de Seguridad del Servicio Penitenciario de Mendoza, dijo que tienen 17 canes operativos y ocho cachorros en formación.

"Por sus características, era un can que impartía mucho respeto por su postura y la actitud que inspiran hacia el resto de los perros y sobre todo, la parte sociable que tenía con el resto de los canes y sobre todo los guías", dijo el coordinador General de Seguridad del Servicio Penitenciario de Mendoza.

Explicó que Ciro estaba abocado a las tareas específicas de búsqueda de estupefacientes. Trabajaba mucho en la detección de sustancias en los ingresos a los establecimientos penitenciarios.

"Por la característica del can, que es muy sociable, muy dócil y se utiliza este tipo de canes para poder trabajar en estos lugares, entendiendo que muchas veces están en contacto en sitios donde hay civiles, muchas veces hay familiares de las personas privadas de la libertad, pueden haber niños. Dentro de todo su temperamento es tranquilo para poder trabajar", aclaró Lucero.

Ciro perro jubilado del Servicio Penitenciario.jpg
Ciro estaba abocado a tareas específicas de búsqueda de estupefacientes.

Ciro estaba abocado a tareas específicas de búsqueda de estupefacientes.

Por qué jubilaron a Grinch y Ciro

Grinch es un ovejero alemán variedad sable que nació el 15 de octubre de 2015. Lucero explicó que presentó una patología degenerativa propia de la genética de estos canes, lo que derivó en que haya empezado a perder la visión.

Ciro es un mestizo de labrador que nació el 18 de enero de 2014. El coordinador General de Seguridad del Servicio Penitenciario contó que empezó a tener problemas en las rodillas para poder caminar y en consecuencia, renguea. Como su estado de salud empezaba a empeorar, los profesionales de veterinaria entendieron que era el momento de que tenga que darse de baja del servicio.

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Ciro, perro jubilado del Servicio Penitenciario.jpg
Ciro es un mestizo de labrador y lo jubilaron porque presentaba problemas en las rodillas.

Ciro es un mestizo de labrador y lo jubilaron porque presentaba problemas en las rodillas.

"El veterinario a través de un informe que hace le solicita a la Dirección General del Servicio Penitenciario que se comience con el trámite para poderle dar de baja del servicio, entendiendo que son bienes semovientes (se mueven por sí mismos y puede ser propiedad de alguien) y que están inventariados en la institución. Este trámite que se inicia lleva un proceso que demora generalmente de seis a ocho meses y que finaliza con el decreto firmado por el gobernador, quien autoriza que se le dé baja al can", explicó Lucero.

Quién se hace cargo de los perros del Servicio Penitenciario

Lucero afirmó que a partir del año o el año y medio empiezan su formación, los ponen a trabajar a partir de los dos o tres años, cuando el perro ya empieza a formar su carácter. El Servicio Penitenciario se hace cargo del mantenimiento del can desde el momento que lo adopta o adquiere porque queda registrado como un bien semoviente con su número de registro, que se llama tatuaje.

Agregó que los canes reciben sobre todo el cuidado por parte de los guías y del equipo de veterinarios, en alimentación y salud para que pueda llevar adelante sus tareas hasta que los profesionales indican que es conveniente de que el perro deje de prestar un servicio efectivo y pase a tener su retiro institucionalmente, para poder este quedar al cuidado de alguna familia.

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Grinch presentó una patología degenerativa propia de la genética, que derivó en la pérdida de la visión.

Grinch presentó una patología degenerativa propia de la genética, que derivó en la pérdida de la visión.

El coordinador dijo que en muchos casos, cuando se jubilan, los perros quedan al cuidado del guía o de alguna familia que quiera brindarle afecto y desde ese momento, esa persona corre con la responsabilidad del can.

"En el caso de Grinch, se fue con su guía, con el que estuvo trabajando, con el que estuvo cumpliendo servicio. Y en el caso de Ciro, lo recibió una oficial del Servicio Penitenciario que aceptó llevárselo a su casa y continuar con el tratamiento médico que requiera para tratar su dolencia por su estado de salud. Ellos asumen este compromiso y después el Servicio Penitenciario hace un control de cómo es la evolución y el cuidado", aclaró.