Travesía de alta montaña

Jóvenes mendocinos y de provincias cercanas hicieron cumbre y revivieron el Cruce de los Andes

Con nieve y trabajo en equipo, 57 jóvenes realizaron una travesía de alta montaña por el Paso del Portillo, a 4.400 metros, inspirados en la gesta sanmartiniana

Alta montaña vuelve a ser escenario de gestas que dejan huella. Esta vez no se trató de una expedición militar, sino de una experiencia formativa protagonizada por jóvenes de distintas provincias que decidieron poner el cuerpo, la voluntad y el corazón para revivir, en primera persona, el espíritu del Cruce de los Andes.

Un total de 57 jóvenes del movimiento FASTA Argentina (Fraternidad de Agrupaciones Santo Tomás de Aquino) pertenecientes a la Región Centro —integrada por Mendoza, San Juan, Córdoba y Rosario— realizaron una exigente travesía de alta montaña que los llevó a hacer cumbre en el Paso del Portillo, a 4.400 metros sobre el nivel del mar. La actividad formó parte de los campamentos regionales de verano y se enmarcó en el proyecto denominado Herederos de Grandeza.

jovenes de fasta lucas a la izq
Algunos de los integrantes del grupo mendocino. Lucas Colombarini, a la izquierda, feliz y agradecido luego de la experiencia en los Andes.

Algunos de los integrantes del grupo mendocino. Lucas Colombarini, a la izquierda, feliz y agradecido luego de la experiencia en los Andes.

“La idea fue hacer algo distinto, algo que estuviera a la altura de la historia que queríamos evocar”, explicó Lucas Colombarini, de 22 años, jefe de Ruca Curá, una de las sedes de FASTA en Mendoza. Estudiante de Recursos Humanos y referente juvenil del movimiento, Lucas fue una de las voces que acompañó y coordinó esta experiencia única en la cordillera.

La expedición demandó tres días de ascenso y dos de descenso, atravesando parajes emblemáticos como Portinari, Yaretas y Manantiales, en condiciones propias de la alta montaña. Uno de los mayores desafíos fue la presencia de nieve acumulada, que en algunos tramos superó los 60 centímetros, obligando a los jóvenes a abrir huella y a avanzar con extremo cuidado.

“No fue solo una caminata. Hubo momentos de mucho cansancio, de silencio, de introspección. La montaña te enfrenta con tus propios límites”, relató Lucas. Y agregó: “Pero también se vive una fraternidad muy fuerte. Nadie llega solo. Se llega en equipo”.

jovenes de fasta en pleno ascenso
Pleno ascenso, esfuerzo, concentración y gratitud.

Pleno ascenso, esfuerzo, concentración y gratitud.

FASTA es la sigla de Fraternidad de Agrupaciones Santo Tomás de Aquino, un movimiento presente en todo el país y también en distintas partes del mundo. En Mendoza, la organización reúne entre 200 y 300 jóvenes. Sin embargo, esta actividad no fue local, sino regional. Participaron jóvenes de los dos últimos años del secundario, seleccionados especialmente para vivir una experiencia distinta a los tradicionales campamentos de siete días.

Un campamento clásico por el cruce de montaña

“Cada grupo tiene sus actividades y campamentos. Este año, con este grupo, decidimos reemplazar el campamento clásico por el cruce de montaña. Queríamos que vivieran algo que los marque para siempre”, explicó Colombarini.

La travesía evocó de manera directa la gesta sanmartiniana. No solo por el recorrido, sino por el espíritu que la atravesó: sacrificio, disciplina, fe y amor por la Patria. En ese sentido, uno de los momentos más significativos fue la colocación de dos placas conmemorativas en la montaña. Una de ellas lleva el nombre de cada uno de los jóvenes, jefes y acompañantes logísticos que alcanzaron la cumbre. La otra fue dedicada a la Virgen del Carmen, proclamada patrona y generala de la expedición, siguiendo la tradición del General San Martín.

“Poner la travesía bajo el amparo de la Virgen del Carmen fue muy fuerte. Es entender que hay algo más grande que uno, que la historia nos precede y nos interpela”, señaló Lucas, quien además es presidente de una asociación sanmartiniana fundada junto a jóvenes de FASTA y personas de otros ámbitos.

El campamento se completó con una cabalgata y un recorrido histórico por el Manzano Histórico, fortaleciendo el vínculo con las raíces mendocinas y el legado del Libertador. Durante los días de actividad, los jóvenes participaron de charlas formativas sobre la gesta del Cruce de los Andes, la figura de San Martín y distintos hitos de la historia nacional, con el objetivo de profundizar el compromiso con el bien común y la vida cívica.

fasta ascenso
Para Lucas,

Para Lucas, "la historia nos precede y nos interpela". Y el cruce representó la prueba.

La experiencia también tuvo momentos de profunda emoción. El cantante mendocino Omar Hernández visitó el campamento y compartió canciones de su autoría inspiradas en la epopeya sanmartiniana, generando un clima de recogimiento y reflexión. Además, participaron integrantes de la Asociación Sanmartiniana Valle de Uco, quienes compartieron su trabajo en la preservación del legado histórico.

"Hacer cumbre fue reafirmar quiénes somos"

Por su parte, la Asociación Sanmartiniana del Cerro de la Gloria dijo presente y, a través de su presidente, reconoció a los mejores campamentistas con la entrega de réplicas del sable corvo del General San Martín, un gesto cargado de simbolismo que emocionó a los jóvenes.

“Hacer cumbre no fue solo llegar a una altura geográfica”, reflexionó Lucas. “Fue reafirmar quiénes somos y qué valores queremos vivir. La montaña nos recordó que la grandeza no está en la comodidad, sino en el esfuerzo compartido”.

Para estos jóvenes de FASTA, la cordillera se transformó en una verdadera escuela. Un lugar donde la historia dejó de ser un relato lejano para convertirse en experiencia viva, y donde la gesta sanmartiniana volvió a latir, paso a paso, entre la nieve y el cielo.

La reflexión de Juan Pablo, uno de los jóvenes: "Se me encendió el fuego del amor a la Patria"

Juan Pablo Osta, uno de los jóvenes mendocinos que realizó la experiencia, tuvo una reflexión que pintó de cuerpo entero lo que a muchos de sus compañeros les sucedió: "Siento que se me encendió el fuego del amor a la Patria", reflexionó.

"Uno no ama lo que no conoce, y conocer parte fundamental de la historia de la Argentina me permitió, de alguna manera, amar a los padres de esta Patria, a la comunidad que hoy la habita y a su historia que la construye", cerró, emocionado.