El director General de Escuelas, Jaime Correas, fue consultado acerca de la situación de la escuela Scalabrini Ortiz, de Godoy Cruz, y el merendero Pancitas llenas que atiende a muchos de los chicos que allí asisten a diario. Un informe periodístico de radio Nihuil y El Siete mostró las necesidades del comedor, por lo que el funcionario se comprometió a brindar una ayuda.
“Si hay un nuevo problema vamos a ir para ver cómo podemos solucionarlo ya que nos hemos enterado por las noticias”, dijo Correas en relación a que el tema fue dado a conocer por docentes y autoridades de ese establecimiento.
El funcionario recalcó que “reclamos de padres no hemos tenido hasta el momento. Cuando existe un reclamo, personal del gobierno escolar, como nutricionistas o el profesional que corresponde, concurre a la escuela para solucionar el problema dentro de lo posible. Los fondos del Estado en este sentido no son infinitos, se soluciona todo lo que se puede y la inversión de más de $700 millones que hace la provincia, más de $4 millones diarios sobre este tema, creo que exime a la DGE”.
El titular de la DGE aclaró que “obviamente que hay necesidades de todo tipo, necesidades de vivienda, de comida, de vestimenta. Lo que yo no veía en otras gestiones es que esas necesidades se manifestaran. Pero como ahora nos ocupamos realmente del tema, los presupuestos son transparentes, surgen estos reclamos periódicamente y vamos a seguir trabajando”.
Cuando se le insistió en que las maestras manifiestan que los niños llegan con malestar a clases porque no han cenado ni desayunado, Correas replicó: “A mi me llama la atención que cuando el trabajo del que denuncia, no es un trabajo operativo con las autoridades que le pueden dar solución, sino que se lo mediatiza para crear esa imagen como una cosa que está pasando en todos lados”.
Y agregó que “lo que me llama la atención es que los reclamos no le llegan al ministro. Todos los directores de las escuelas tienen mi teléfono. Y los reclamos llegan a los medios antes que a la DGE. Pero está a la vista la gestión de todos los días, 2.200 instituciones, 1.300 edificios, son realidades distintas, complejas, y lo que hay ahora es un gobierno que se ocupa, que no se esconde y que pone la cara”.
