Los eventos cardiovasculares, como infartos, accidentes cerebrovasculares (ACV) e insuficiencias cardíacas, afectan a personas que ya presentan uno o más factores de riesgo clásicos.
Infartos y ACV: las señales de alerta que da nuestro organismo
Los eventos cardiovasculares, como infartos, accidentes cerebrovasculares (ACV), afectan a personas que ya presentan uno o más factores de riesgo clásicos

Prevención. Para prevenir infartos u ACV es prioritario hacerse controles médicos periódicamente.
Así lo reveló un estudio internacional, publicado en el Journal of the American College of Cardiology, que analizó más de 9 millones de historias clínicas en Corea del Sur y cerca de 7.000 en Estados Unidos.
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“Los resultados muestran de manera contundente que casi todas las personas que sufren un infarto o un ACV ya tenían alguna condición previa que podía haberse identificado y tratado a tiempo”, afirmó el cardiólogo Philip Greenland de la Universidad Northwestern, autor principal del trabajo.
Infartos y ACV: los cuatro factores de riesgo
- Presión arterial elevada: el factor más elevado presente en la mayoría de los casos que sufrieron infartos y ACV
- Colesterol elevado: contribuye a la acumulación de grasas en las arterias
- Alteraciones de la glucosa: la azúcar acelera el daño de la pared arterial
- Tabaquismo: aumenta y potencia todos los demás procesos de daño vascular
“Más del 99% de quienes desarrollaron un infarto, un ACV o insuficiencia cardíaca habían presentado previamente al menos uno de los cuatro factores de riesgo tradicionales: presión arterial elevada, colesterol elevado, alteraciones de la glucosa o exposición al tabaco", analizó ante la consulta el médico cardiólogo y jefe de la Unidad Coronaria del ICBA Instituto Cardiovascular Juan Pablo Costabel (MN 119.403).
El especialista agregó: “Este hallazgo no es una simple asociación estadística, sino la expresión de una relación fisiopatológica sólida y bien establecida entre estos factores y el daño vascular”.
El equipo liderado por Greenland y Hokyo Lee de la Universidad de Yonsei detectó que valores no óptimos en uno o más de estos marcadores suelen preceder al diagnóstico, a veces años antes del primer episodio.
Incluso en mujeres menores de 60 años, más del 95% de los casos presentó al menos uno de estos factores.
La hipertensión arterial fue el factor más frecuente: más del 93% de quienes sufrieron infarto, ACV o insuficiencia cardíaca ya tenía presión elevada.
Además, hasta el 97% acumulaba al menos dos factores de riesgo no controlados.
Fuente: infobae.com