Para comer un rico asado es fundamental, primero, encender un buen fuego que mantenga la temperatura de la parrilla y nos de brasas al por mayor para decidir cómo cuándo y dónde colocarlas. Vamos a contarte el truco para lograrlo de manera simple así evitás el estrés. De paso, te sirve para siempre. Con leña, eso sí.
Hacer un asado: el truco de 3 pasos para prender un buen fuego y no frustrarse en el intento
A la hora de preparar un rico asado, empezar por un fuego bien hecho es la clave. Paso a paso para lograrlo rápido con una técnica que te va a servir siempre.
El fuego del asado no solo es lo que se lee, meras llamas salidas de un puñado de troncos. Sino el comienzo de "la previa" de sentarte a comer carne asada con familiares y seres queridos en general. Junto a las llamas hay charlas, anécdotas, risas, y llantos, por qué no.
Hay también bebidas frescas, mate y lo que sea que decidamos incluir. Pero si nos la vamos a pasar luchando contra el humo constante de un fuego que no enciende del todo, no hay previa que sea buena. Es ley.
El truco de 3 pasos para hacer un buen fuego para el asado
Dado ese marco, estamos en condiciones de contarte cómo tenés que hacer para prender un buen fuego y que ese paso fundamental te ayude a hacer un riquísimo asado.
- Primero, hacé la famosa "casita" con la leña. Ubicá los troncos de manera tal que queden simétricos, puede ser dos abajo (paralelos, hagamos de cuenta que de norte a sur), arriba de ellos otros 2 (paralelos, de este a oeste), luego otra vez dos de norte a sur y así sucesivamente hasta armar 5 o 6 "pisos". Es importante que en los 4 cuatro lados queden huecos para que entre aire.
- Paso siguiente, andá ubicando papel en la base de la casita (por dentro de ella) y en todos los huecos que veas disponibles, priorizando más papel abajo que arriba. Mucho papel abajo. Si es de diarios, mejor. Pero sabemos lo difícil que es conseguir uno hoy por hoy. Pueden ser servilletas o papel de cartón. Entre los papeles, meté maderitas. Siempre entrecruzadas. Abajo y arriba. De cajón de verduras o ramitas secas. Muchas de ellas.
- Como último paso y cuando veas que tenés suficiente papel en la base de la casita y que encima de ese papel ubicaste las maderitas suficientes, dale fuego. Encendé un borde de papel, luego otro en sentido opuesto. Si lo hiciste sobre un brasero, el papel puede ir por debajo, sobre la superficie. Y listo, ahora esperá que las llamas del papel vayan ganando terreno hasta que prendan las maderitas y estas den paso a los troncos. Las maderitas encendidas ayudarán a que el fuego se mantenga más tiempo, porque el papel se apaga rápido.
Recomendaciones importantes en cuanto al fuego del asado
Si los 3 pasos anteriores están bien hechos, no deberías hacer más nada y esperar unos minutos hasta ver una llamarada. Si ves que va flojo el asunto, podés agregar (con mucho cuidado para no quemarte) más papel y más maderitas, sin dañar la estructura de los troncos. Luego, también podés "abanicar" el fuego a 30 centímetros de distancia con un pedacito de cartón. El oxígeno avivará las llamas.
Nunca debés acercar la cara para soplar el fuego. Es muy peligroso. Mejor con un cartoncito a la distancia señalada.
Y así tendrás un fuego lindo para armar una previa como se debe, esperando a ver brasas para echar debajo de la parrilla y darle lugar al asado de las carnes, pero esa ya es otra historia.





