Una ruta construida para atravesar uno de los grandes humedales de Argentina se ha convertido en un obstáculo para la vida silvestre. En el Bañado La Estrella, en la provincia de Formosa, las estructuras de la Ruta Provincial 28 dificultan el paso de peces que recorren hasta 600 kilómetros por la cuenca del río Pilcomayo para llegar a Bolivia y completar su ciclo reproductivo.
Hace 28 años construyeron una ruta en Argentina y hoy obstaculiza la migración de peces hacia otro país
A 28 años de su inicio, la construcción de una ruta argentina en Formosa genera preocupación ambiental por su impacto en la migración de peces hacia Bolivia.

Entre las especies afectadas está el sábalo, un pez fundamental para la alimentación y la economía de comunidades indígenas. La obra de construcción comenzó en 1998 y terminó en 2012. Sin embargo, el problema se concentra especialmente en las compuertas y estructuras hidráulicas que regulan el paso del agua en el humedal.
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La migración del sábalo, en riesgo: una ruta argentina dificulta su recorrido de 600 kilómetros
La ruta atraviesa el Bañado La Estrella mediante un terraplén que incluye compuertas y otras estructuras para controlar el paso del agua. Aunque estas instalaciones permiten regular el flujo hacia el humedal, también interfieren en el desplazamiento de los peces que remontan el río Pilcomayo durante sus migraciones.
Cuando aumenta el caudal en la temporada de lluvias, los sábalos intentan avanzar río arriba, pero se encuentran con vertederos de cemento, pendientes pronunciadas y corrientes de agua turbulentas. Estas condiciones dificultan que puedan superar las estructuras: algunos peces chocan contra ellas, resultan heridos y otros no consiguen continuar su recorrido.
Una carretera interrumpe el camino migratorio de peces entre Argentina, Paraguay y Bolivia
La bióloga Ludmila Pizarro visitó la zona en julio de 2026 y observó que las compuertas y el terraplén siguen representando obstáculos para la migración. Según el Centro de Estudios Regionales de Tarija (CERDET), el sábalo puede recorrer hasta 600 kilómetros durante aproximadamente cuatro meses, desde Paraguay y el norte de Argentina hasta el Chaco boliviano.
El impacto también preocupa en Bolivia, donde el sábalo tiene un importante valor alimentario, comercial y cultural. Comunidades indígenas como la Weenhayek dependen de esta especie para su subsistencia y actividad pesquera. Los pescadores de la región advierten que, además de una menor llegada de ejemplares, han observado peces de menor tamaño en los últimos años.
No obstante, todavía se necesitan estudios para determinar cuánto de este problema está relacionado con la infraestructura y cuánto responde a otros factores, como la sobrepesca. La ruta también tuvo modificaciones posteriores. En 2022 se construyó un tramo paralelo de aproximadamente 900 metros sobre pilotes, pero las compuertas que regulan el agua permanecieron en funcionamiento.
Ante esta situación, especialistas plantean la necesidad de una mesa técnica entre Argentina, Bolivia y Paraguay que permita estudiar soluciones para recuperar la conectividad del río y facilitar el desplazamiento de los peces.
En pocas palabras
- Ruta provincial 28: Construcción de 28 años en Formosa obstaculiza migración de peces hacia Bolivia.
- Impacto ambiental: La obra interrumpe el ciclo reproductivo del sábalo, especie clave para comunidades indígenas.
- Soluciones propuestas: Se sugiere una mesa técnica entre Argentina, Bolivia y Paraguay para restaurar la conectividad del río.