Taló 48 árboles nativos de América del Sur y abrió una ruta de 200 metros: la Justicia tuvo que frenarlo

El responsable reconoció haber abierto la ruta pero argumentó desconocer los límites, mientras la Justicia de Chile ordenó detener las obras.

El conflicto comenzó entre el 5 y el 7 de junio de 2026, cuando un particular ingresó a una propiedad de aproximadamente 748,5 hectáreas y abrió una ruta de cuatro metros de ancho y 200 metros de largo. Los trabajos en este terreno de América del Sur incluyeron movimientos de tierra, retirada de vegetación y el desmontaje de una parte del cerco que delimitaba el terreno.

El propietario denunció lo ocurrido ante la Justicia de Chile. Sostuvo que nunca había autorizado la construcción y que tampoco existía una servidumbre que permitiera al vecino atravesar su propiedad. Además, advirtió que la continuación de las obras podía agravar los daños sobre el suelo, especialmente si se incorporaban materiales para estabilizar el camino.

Abrió una ruta en un terreno ajeno en América del Sur y la Justicia ordenó detener las obras

El responsable reconoció haber participado en la construcción, aunque rechazó que hubiera actuado de manera ilegal. Durante el procedimiento, necesitaba acceder a un terreno que ocupaba mediante un contrato de arrendamiento con el Ministerio de Bienes Nacionales, donde pretendía construir su vivienda.

Su defensa se apoyó en que el lugar de la ruta no tenía cercos ni señales que identificaran claramente los límites de la propiedad. Por ese motivo, aseguró haber creído que estaba trabajando en un terreno al que podía acceder. También señaló que no había cubierto el camino con materiales ni extraído madera del lugar.

El daño alcanzó al bosque nativo

Sin embargo, la ausencia de una barrera física no le otorgaba autorización para intervenir una propiedad ajena. La Corte tuvo en cuenta tanto el reconocimiento del propio involucrado como los antecedentes aportados por el propietario.

La intervención no se limitó a modificar el terreno para facilitar el paso de vehículos. La Corporación Nacional Forestal (CONAF) elaboró un informe técnico que identificó una afectación de 0,39 hectáreas de bosque nativo.

De esa superficie, 0,12 hectáreas correspondían a la apertura del camino y otras 0,27 hectáreas a la tala de 48 árboles de coihue y ñirre. La institución solicitó que los hechos fueran denunciados ante el Juzgado de Policía Local de Cochrane por la corta de bosque sin el plan de manejo correspondiente.

En septiembre de 2026, la Corte de Apelaciones de Coyhaique acogió el recurso de protección presentado por el propietario. El tribunal consideró que construir unilateralmente una senda dentro de un predio ajeno constituía una actuación ilegal y arbitraria que vulneraba el derecho de propiedad. La resolución ordenó al responsable abstenerse de continuar las obras.

En pocas palabras

  • Talaron 48 árboles: Un particular abrió una ruta de 200 metros en un predio ajeno en Chile.
  • Justicia intervino: La Justicia de Chile ordenó detener las obras tras la denuncia del propietario.
  • Daño al bosque nativo: La construcción afectó 0,39 hectáreas de bosque nativo, incluyendo la tala de árboles.
Resumen generado por Thinkindot AI