Reconocimiento

Guerra de Malvinas: veteranos mendocinos de la IV Brigada Aérea fueron a la Ciudad Heroica

Puerto San Julián, de Santa Cruz, fue reconocida cómo Ciudad Heroica por su actuación en la Guerra de Malvinas, y allí invitaron a los veteranos mendocinos de la IV Brigada Aérea

El 22 de septiembre la Fuerza Aérea Argentina declaró a la santacruceña Puerto San Julián como Ciudad Heroica por albergar elementos de nuestra IV Brigada Área, y ser la base de los ataques de nuestro aviadores a la flota británica hace 40 años, en la Guerra de Malvinas. Por eso, los suboficiales mendocinos, veteranos de aquel conflicto, fueron invitados a participar de esta distinción de la que fuera "su casa" en el momento más dramático de sus vidas.

A su retorno la delegación mendocina realizó una reunión junto a la prensa y familiares, para relatar los vivido en tierras patagónicas, donde volvieron a vivir los recuerdos de la guerra. El evento fue en el salón de fiestas del Círculo de Suboficiales de la Fuerza Aérea, en calle 9 de Julio, de nuestra capital.

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El suboficial mayor retirado Daniel Vílchez, que encabezó la delegación de mendocinos que fueron invitados al nombramiento de Ciudad Heroica a Puerto San Julián, donde cumplieron funciones en la Guerra de Malvinas.

El suboficial mayor retirado Daniel Vílchez, que encabezó la delegación de mendocinos que fueron invitados al nombramiento de Ciudad Heroica a Puerto San Julián, donde cumplieron funciones en la Guerra de Malvinas.

Hace 40 años los sanjulianenses se convirtieron en testigos y en la segunda familia del personal de la Fuerza Aérea Argentina, que fue desplegado a la localidad para desempeñarse en la Base Aérea Militar San Julián. Desde allí despegaron los escuadrones aeromóviles A-4B, A-4C, y luego se sumaron los Mirage M5 Dagger para defender la soberanía nacional en el Conflicto del Atlántico Sur.

"En 1982, San Julián tenía 3.000 habitantes, y cuando llegamos nosotros, duplicamos la población de lo que era un pueblito. De inmediato pasamos a ser parte de las familias, que nos recibieron con los brazos abiertos, y hasta sufrieron algunas de las penalidades que acarrea una guerra", recordó el suboficial Dagoberto Molina uno de los mendocinos que tomó como hogar el puerto santacruceño.

"Se vivieron momentos duros, dentro y fuera de la base. Nosotros despedíamos a nuestro pilotos al salir a una misión, y no los volvimos a ver. Quedaron en el mar como custodios de nuestra patria. En el pueblo se tuvieron que acostumbrar a los apagones, viviendo cada noche a oscuras, por el peligro de los bombarderos Vulcan que sobrevolaban en la noche San Julián, tratando de ubicar la pista para destruirla, algo que nunca pudieron", agregó Molina, parte de la trilogía exitosa de nuestra Fuerza Aérea, integrada por el personal auxiliar de tierra, los pilotos y las aeronaves.

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Homenaje a los nueve héroes caídos en la Guerra de Malvinas y nombramiento de Ciudad Heroica. Descubrieron la placa en Puerto San Julián, el intendente anfitrión, Daniel Gardonio, el ministro de Defensa Jorge Taiana, y el jefe de la Fuerza Aérea, el brigadier general Xavier Isaac.

Homenaje a los nueve héroes caídos en la Guerra de Malvinas y nombramiento de Ciudad Heroica. Descubrieron la placa en Puerto San Julián, el intendente anfitrión, Daniel Gardonio, el ministro de Defensa Jorge Taiana, y el jefe de la Fuerza Aérea, el brigadier general Xavier Isaac.

Invitados de lujo en una ciudad que puso el pecho a una guerra

Al ser declarada la ciudad de Puerto San Julián como Heroica, sus habitantes, en especial aquellos que compartieron los días del conflicto, decidieron invitar al personal mendocino -con algunos de otras provincias- que transformaron en prácticamente una sucursal de la IV Brigada Aérea a ese lugar de la Patagonia. "Puerto San Julián fue la única base exclusivamente militar. Tuvimos que armar nuestro dispositivo y logística como la teníamos en Mendoza. De allí partieron las misiones más exitosas de la guerra, en especial la que atacó y sacó de combate al portaaviones Invencible, aunque los ingleses no lo quieran reconocer", explicó el suboficial mayor (r) Daniel Vílchez.

"De los seis aviones que salieron ese 30 de mayo, volvieron cuatro. Cayeron en ese ataque nuestros camaradas José Daniel Vázquez y Omar Jesús Castillo. Volvieron Ernesto Ureta y Gerardo Isaac, y los pilotos de la Armada (Alejandro Francisco -comandante de la misión- y Luis Collavino) que volaron dos Super Étendard y dispararon el último misil Exocet que nos quedaba", agregó Vílchez.

Un celebración emotiva en la Patagonia

La celebración por la designación de la ciudad, se realizó el 22 de septiembre con una emotiva ceremonia en la plataforma del aeropuerto de San Julián “Capitán (PM) José Daniel Vázquez”, denominado así en honor al aviador mendocino, uno de los 55 héroes de la institución que cayó en combate durante el Conflicto del Atlántico Sur.

El evento estuvo presidido por el ministro de Defensa, Jorge Taiana; acompañado por el jefe del Estado Mayor General de la Fuerza Aérea Argentina, brigadier general Xavier Julián Isaac; el intendente de Puerto San Julián, Daniel Gardonio, y el director general de LADE, comodoro mayor Hugo Dirie, quien anunció que la ciudad volverá a tener conexión aérea gracias a esta empresa estatal.

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El orgullo de portar el parche correspondiente a la Base Aérea Militar San Julián, la que tuvo como cimientos a los elementos de nuestra IV Brigada Aérea.

El orgullo de portar el parche correspondiente a la Base Aérea Militar San Julián, la que tuvo como cimientos a los elementos de nuestra IV Brigada Aérea.

Según relataron los mendocinos invitados, salieron de la IV Brigada Aérea con destino a su "hermana", la V Brigada, en Villa Reynolds, San Luis. "Nos recibieron de la mejor manera. Hicieron un gran almuerzo, nos llevaron a conocer el museo que tienen, y dormimos en el Círculo de Suboficiales, para partir a la mañana siguiente a Buenos Aires por vía terrestre. Luego salimos con todo el contingente desde el área militar del Aeroparque Jorge Newbery, incluido el ministro de Defensa, en un Boeing 737 de la Fuerza Aérea, rumbo a San Julián", aportó Vílchez, que ahora tiene 77 años.

"Uno de los momentos más emotivos que vivimos fue cuando estábamos en plena ceremonia, y pasaron en vuelo rasante los (Lockheed Martin) A-4AR Fightinghawk de la V Brigada, haciéndonos recordar a nuestra camaradas que no volvieron", recordó Dagoberto Molina.

La delegación de veteranos mendocinos estuvo integrada por los suboficiales mayores (r) Veteranos de la Guerra de Malvinas: Dagoberto Molina, Manuel Izquierdo, Miguel Silva, Ricardo Daniel Barrera, José Silva, Mario Casale, Germán Sosa, y Abel Esteban; y los suboficiales principales Félix Cramis, y Miguel Quinteros. También estuvieron en el contingente los suboficiales veteranos de Guerra (ex combatientes) que acompañaron a los mendocinos y atendían técnicamente a los aviones Douglas A4B: José Luis Soru, Juan Carlos González, José Antonio Olguín, Jorge Estaurini, Julio César Daniel Torres, y Oscar Eduardo Dalio.

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Claudio Quintero, al centro, fue enfermero y recuerda que en plena guerra trajo al mundo a una beba en San Julián, a la que bautizaron Malvina Soledad, y a la que pudo conocer en este viaje al Sur.

Claudio Quintero, al centro, fue enfermero y recuerda que en plena guerra trajo al mundo a una beba en San Julián, a la que bautizaron Malvina Soledad, y a la que pudo conocer en este viaje al Sur.

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Militares y civiles conviviendo en una guerra

Muchas anécdotas se deslizaron en la reunión en la que los veteranos de la Guerra de Malvinas recordaron vivencias extremas. Sus voces se tornaron temblorosas y su mirada perdida en el tiempo al recordar. "Estábamos tan integrados con los habitantes del pueblo, que el 25 de mayo (1982), tuve que atender el parto de una señora. Todo salió bien, gracias a Dios, y como nació nena, la madre la bautizó Malvina Soledad, como las islas", recordó el por entonces enfermero de 32 años Claudio Quinteros. La semana pasada nos pudimos dar un abrazo con esa beba que ayudé a venir al mundo, ya que su mamá le había contado la historia de su nacimiento, y nos fue a ver en la celebración que se hizo en la plaza de los Héroes de Malvinas, ahí en San Julián", agregó.

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Dagoberto Molina es uno de los de más edad del grupo de técnicos de la IV Brigada, que cumplió sus funciones en Puerto San Julián, y compartió relatos de la Guerra de Malvinas.

Dagoberto Molina es uno de los de más edad del grupo de técnicos de la IV Brigada, que cumplió sus funciones en Puerto San Julián, y compartió relatos de la Guerra de Malvinas.

Quintero también recordó la zozobra de aquellos días, ya que en Mendoza su esposa estaba embarazada y por tener a su hijo. "Mi hijo nació el 24 de mayo, y como no sabían si me iban a volver a ver, lo bautizaron Claudio, como yo. Mi esposa estaba internada en la Sociedad Española (de Socorros Mutuos), y ahí también estaba la esposa del piloto Manuel Izquierdo, Rosa, que en agradecimiento al pueblo donde estábamos, lo llamó a su hijo Julián", completó el militar de 72 años.

Uno de los organizadores del viaje a Puerto San Julián, Dagoberto Molina, quiso agradecer: "Queremos reconocer el apoyo incondicional del Jefe de la IV Brigada, el comodoro Ariel Ambrogi; y de la V Brigada, el brigadier Andrés Hugo Bellocq. También le estamos agradecidos al suboficial del Estado Mayor de la Fuerza Aérea, Alejandro Rubio, que sin su ayuda no habríamos podido viajar, ya que gestionó ante la oficialidad los permisos necesarios", concluyó.

Algo muy importante pasó en Santa Cruz, y de forma inédita, aquellos militares que se prepararon y especializaron en distintas ramas para defender a nuestra patria, tuvieron su merecido homenaje, ya que ellos dijeron "presente" y cumplieron con su función, exponiendo su vida. No se los considera técnicamente veteranos de guerra, ya que no empuñaron armas en el suelo de Malvinas, pero por su trabajo se ganaron un lugar en la historia, como todo el personal de la Fuerza Aérea, y la "Heroica Ciudad" y sus habitantes, les dijeron gracias. Y con eso, estos argentinos, se sintieron pagados con creces.

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