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Historias de vida

Germán celebra el Día del Padre con la esperanza de que su hijo venza al cáncer

Germán Jofré es un padre que, a partir del diagnóstico de su hijo, sufrió una verdadera transformación

Editado por Cecilia Corradetti
corradetticecilia@gmail.com

Este Día del Padre, Germán Jofré celebra con el corazón lleno de esperanza y amor. Su hijo Felipe acaba de cumplir seis años, y desde que tenía apenas un año de vida, enfrenta una dura batalla contra el cáncer. Germán espera con ansias ese momento tan especial en el Hospital Notti: tocar la campana que simboliza el final del tratamiento de su pequeño.

Felipe fue diagnosticado en 2020, a sólo 20 días de cumplir su primer año, con un hepatoblastoma grado 4 con metástasis ganglionar. El diagnóstico era grave y las opciones limitadas. Desde ese momento, comenzaron las quimioterapias urgentes y la espera de un milagro.

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Felipe y Germán hoy. "Esperamos que llegue diciembre y tocar la campana en el Notti", dice el papá.

“Felipe hizo todas las quimios, estuvimos internados en el hospital Fleming, luego en el Notti. Incluso tuvimos que trasladarnos en ambulancia en plena pandemia hasta el Hospital Austral, donde lo operaron del hígado; por suerte no fue necesario un trasplante. Su respuesta al tratamiento fue muy buena, algo que no siempre ocurre con los chicos oncológicos”, cuenta Germán a Diario UNO.

"La clave fue ponerle humor y energía a la situación"

Para él, una clave fue ponerle humor y energía a la situación, para que Felipe no viera a sus padres tristes ni derrotados. “Durante las internaciones, yo estaba con él durante el día y su mamá en la noche. Siempre intentábamos jugar, hacer fotos, transformar ese encierro en el hospital en algo más llevadero, especialmente en plena pandemia, cuando afuera todo era incertidumbre”, recuerda.

Desde fines de 2020, Felipe está en controles periódicos. Este año, además, marcará el cierre de esa etapa. Germán y la mamá de Felipe, aunque ya no están juntos, siguen unidos en una causa común: devolver a la comunidad todo el apoyo recibido durante la lucha de su hijo. Cada cumpleaños de Felipe es motivo de una colecta solidaria junto con la Asociación Traspasar, que trabaja con niños oncopediátricos y sus familias. Este año lograron recaudar más de 600 mil pesos para ayudar a otros niños y sus tratamientos.

Felipe Jodré se recuperó del cáncer.jpg

Felipe lleva una vida normal. "Se recuperó y disfruto cada momento con él", señala el papá.

“Es una enorme satisfacción poder aportar de esta forma. Además, luego de todo lo vivido, me inscribí como donante de médula ósea, soy donante habitual de sangre y también de órganos. Son pequeñas acciones con un gran impacto, y que también son una manera de devolver todo lo que recibimos”, explica.

"Recibir la noticia de que tu hijo tiene cáncer es una bomba"

“Recibir la noticia de que tu hijo tiene cáncer es una bomba, Nosotros fuimos por un control porque Felipe tenía vómitos. Pensamos en intolerancia a la lactosa, celiaquía, pero jamás se nos pasó por la cabeza el cáncer. Hay que armarse con lo que se tiene, y en nuestro caso tuvimos mucho apoyo de la familia y amigos. Pero sé que hay muchas familias que no cuentan con esos recursos y tienen que enfrentar esta enfermedad con lo que pueden”, resalta.

Para Germán, ser papá de Felipe es un privilegio y un compromiso total. “Me considero un papá muy responsable y presente. Soy el presidente del club de fans de Felipe, el fan número uno. No me pierdo ninguna actividad escolar ni acto, me encanta verlo crecer. Para mí, cada segundo a su lado es un regalo que no tiene precio”, señala.

Este 2025 será el último año con controles para Felipe. “Si todo sigue bien, en diciembre recibiremos el alta definitiva y sonará esa campana que tanto soñamos con la mamá. Estamos llenos de esperanza y energía para este último tramo”, dice.

Además, no olvida a las otras familias que atraviesan esta lucha. “Es fundamental acompañar a esos papás y mamás que están día a día con sus hijos en el Notti, el Fleming o cualquier hospital. Los chicos son pequeños, y más allá del tratamiento, necesitan una red familiar fuerte para salir adelante”.

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