Su apellido es ilustre en Mendoza. La mayor de 8 hermanos, Florencia Gabrielli, hija del ex gobernador Rodolfo Gabrielli, nació en un hogar donde la economía era tema familiar. Con su abuelo, su mamá y su papá economistas, ella recibió ese mandato y siguió los latidos de su corazón que le dictaron ese rumbo para su vida profesional.
Florencia Gabrielli, la hija del "Rolo" que asesora al sistema de jubilación privada de Chile
Hija del ex gobernador Rodolfo Gabrielli, la economista mendocina es referente en el estudio de los mecanismos de asignación de jubilaciones de Chile
Así es como desarrolla una carrera excepcional, que a los 48 años casi recién cumplidos (los cumple el próximo sábado 11) sus investigaciones académicas son requeridas en distintas partes del mundo. En el ámbito universitario se mueve con facilidad, es convocada por prestigiosas universidades nacionales y de Chile, así como sus estudios basados en la econometría son expuestos en Estados Unidos y Europa.
Florencia Gabrielli se graduó de licenciada en Economía en la UNCuyo, obtuvo una maestría en Políticas Públicas de la Universidad Torcuato Di Tella de Buenos Aires, y un doctorado en Economía en The Pennsylvania State University de Estados Unidos. Trabajó como analista de investigación en el Banco Central de la República Argentina, durante el período 2000-2004. Allí pasó "encerrada" el corralito del 2001.
"Adoro lo que hago, y creo que eso es la clave del éxito para mí", confiesa la economista acerca de su amor por la docencia universitaria y por el estudio académico que la llevan a tener un perfil técnico dentro de la economía. Hoy, la mayor de los Gabrielli se desempeña como investigadora y docente en la Universidad del Desarrollo, en Santiago de Chile, especialista en los mecanismos de asignación -subastas o licitaciones- del sistema jubilatorio chileno, y hasta el año pasado fue investigadora en el Conicet.
Para este 2024 tiene en agenda dos exposiciones en congresos internacionales sobre un estudio que realizó en el sector de los combustibles argentinos: una en Amsterdam (Holanda) y otra en Río de Janeiro (Brasil).
La economista en el fascinante mundo de las subastas
Su labor académica es extensa. Dicta cursos de grado y posgrado y brinda conferencias en varias universidades en el país y en el exterior; ha publicado artículos en revistas científicas nacionales e internacionales y también ha colaborado con capítulos de libros de análisis o de investigación. Sus áreas de interés son la organización industrial, la microeconomía aplicada y la econometría.
Si tiene que elegir un "padrino" de su carrera, no duda en nombrar al economista argentino Walter Sosa Escudero. "Él me ayudó muchísimo en toda mi carrera académica", reconoce Flor sobre el autor de libros de economía y columnas de periódicos, profesor de la Universidad de San Andrés y de la Universidad de La Plata, investigador del Conicet y miembro titular de la Academia Nacional de Ciencias Económicas.
A Sosa Escudero lo conoció cuando trabajaba en el Banco Central: "Me ayudó a entrar al doctorado en la Universidad de Pensilvania, en Penn State", cuenta la economista, quien fue a Estados Unidos con la idea de ampliar sus conocimientos en política monetaria hasta que descubrió el fascinante mundo de las subastas. "A eso me dedico desde entonces, a las subastas o licitaciones, que es lo mismo", confirma.
Y en una especie de clase magistral, nos introduce en lo que más le apasiona de la economía, y que la convierte en referente internacional tras estudiar, investigar y analizar mecanismos de asignación como lo son las subastas o licitaciones en el sistema jubilatorio chileno.
Gabrielli dice que empezó a estudiar el tema de las subastas "o licitaciones, que es lo mismo, y me especialicé en eso; hice mi tesis doctoral en el análisis de ese tipo de mecanismos, más matemático/estadístico", explica.
Especialista en economía aplicada a un sistema pionero en Chile
El sistema de pensiones o jubilaciones en Chile -pionero en el mundo- es en lo que se especializa Florencia Gabrielli y por lo que la convocaron para trabajar en la Universidad del Desarrollo del país vecino, así como brinda asesoramiento a organismos gubernamentales y privados.
"Se trata de la manera en que los chilenos acceden a su jubilación, es diferente a lo que es en Argentina, tienen un sistema privado parecido a lo que eran las AFJP, pero la manera de elegir a qué compañía de seguros te va a dar tu pensión, eso se hace a través de una licitación, de una subasta. Es un mecanismo de mercado, un mecanismo competitivo", describe su objeto de estudio, investigación y análisis económico.
Dentro de ese campo de desarrollo de las licitaciones, la economista mendocina cuenta: "Trabajo en equipo, yo hago la parte estadística, de estimación, porque podría hacer una parte muy teórica de la modelación pero me dedico un poco más a todos los datos que provienen de ese tipo de estructuras de mercados para tratar de sacar conclusiones".
En su equipo de trabajo hay argentinos, chilenos, un compañero del doctorado que es nepalí pero vive en Estados Unidos, "y cada uno tiene distintas habilidades; hay algunos más teóricos, otros que manejamos más los datos", comenta.
Su meta es aportar para que el sistema de jubilaciones chileno sea eficiente, "ver cómo sería si cambiara alguna regla, si hay que poner un precio mínimo para hacer una subasta o no". Y la académica se esmera por mostrar que ese mecanismo de asignación "se usa en todo, uno dice subasta y pensás en una obra de arte, pero no, la electricidad se subasta, los activos de los bancos centrales se subastan, las licitaciones de la obra pública ni hablar, los medicamentos, casi todos los mecanismos de asignación de mercado son de ese tipo".
La falta de datos para investigar la economía argentina
Florencia Gabrielli revela que una vez fue convocada por un gobierno argentino para consultarle por el mecanismo de asignación que engloba la subasta. "En la época de Macri me llamaron, fue cuando estaban con las licitaciones en las Lebacs, las letras del Banco Central que siguen todavía. Ellos querían entender cómo funcionaba ese mecanismo", recuerda.
Sin embargo, el problema que ella advierte en Argentina es que no están sistematizadas las bases de datos, entonces si bien se utilizan estos mecanismos de asignación, cuando hay que relevar con los datos, ella asegura que "no están disponibles". Y rescata que sólo "el Banco Central sí tiene buena sistematización de datos pero no los comparte".
Y compara que en Chile utilizan un mecanismo "que se llama Transparencia, todo lo que es información pública tiene que estar disponible y es ágil el proceso, hacés un requerimiento y te tienen que dar los datos", sostiene la economista a diferencia de lo que ocurre en su país de origen.
Para ella, en nuestro país "no hay una cultura tan fuerte sobre la importancia de tener buenas bases de datos". Y dice que "con la tecnología que hay, tener datos es algo relativamente sencillo". Sin embargo, en organismos públicos argentinos "son malos los datos, entonces es difícil hacer estudios, llevar adelante una investigación".
En este sentido, afirma que "estamos sujetos a tantos vaivenes como país que cuestiones de investigación, de mediano o largo plazo, quedan un poquito relegadas; aparte si querés hacer investigación tenés que invertir y acá no hay presupuesto para eso".
La economista se lamenta que "en el CONICET está lleno de gente muy buena pero nunca los llaman; veo un divorcio entre la ciencia y la realidad; una hace la investigación pero también le gustaría ver aplicado algo de esa investigación, como se hace en todos lados".
Expondrá sobre el mercado de los combustibles
Actualmente, Florencia Gabrielli está investigando sobre cuestiones energéticas y realizó un estudio basado en el poder de mercado en el sector de los combustibles en Argentina. Aún sin publicar, su investigación llegará a conferencias y congresos internacionales.
Surgido de una tesis doctoral de una alumna suya, de la UNCuyo, la economista profundizó el tema para darle su identidad académica y científica. "El de los combustibles es un sector clave, entender cómo funciona ese mercado es súper necesario, aquí y en el mundo entero", sostiene la economista, quien se dedicó a estudiar cómo funciona en cada región de nuestro país.
"Hicimos un diagnóstico tras estudiar qué pasa en la región de Cuyo, qué pasa en la región pampeana, en el Norte, en el Sur; y nos dimos cuenta de que YPF -que tiene mucho poder de mercado- no domina en todas las regiones, esto ayuda para poder hacer una mejor regulación del sector", detalla.
Y en este contexto, destaca que en estas investigaciones se realiza un análisis de bienestar. "Eso también lo medimos, porque objetivamente hablando el bienestar no es una expresión de deseo, se puede medir", advierte.
Destaca la calidad universitaria de Argentina
Exponente de la academia de economía nacional y con una trayectoria renombrada en universidades de varios países, Florencia Gabrielli no esquiva su opinión acerca de la situación que atraviesa la educación universitaria en la era Milei.
Considera a la educación como "un tema estratégico para cualquier país, y eso ya está probado". De ahí que afirme:
Destaca la calidad universitaria en comparación con estudiantes de otros países. "Alumnos del nivel que hay en Argentina no encontrás en otra parte del mundo, y también lo comprobé estudiando afuera. Es muy buena la educación universitaria pública. Pero se viene deteriorando el sistema en los últimos 30 años, lo percibimos en la educación primaria y secundaria; aún sigue siendo muy alto el nivel universitario".
Y se abstiene de hacer un juicio político "porque no lo tengo, sólo hablo desde mi experiencia como docente y académica".
Mamá de Pedro (11) y Emma (13), Florencia admite que sus hijos "se la re bancan" en cuanto a su trabajo a distancia con viajes y ausencias incluidas. "Tengo una red de contención increíble, empezando por mi mamá y siguiendo por ellos, mis niños son muy buenos, no podría hacer esto sin el apoyo de ellos".
De chica sufrió un poco la vida en una familia numerosa, ahora lo disfruta. "Cuando éramos niños fue desafiante tener tantos hermanos, algunos eran muy traviesos. Ahora tenemos excelente relación con mis hermanos, nos acompañamos mucho y en el grupo de Whatsapp siempre hay alguien que se prende para tomar un café".
Sus padres le enseñaron con el ejemplo
Flor rescata tener padres jóvenes, que la trajeron al mundo cuando apenas pasaban los 20 años. Recuerda que cuando su papá "Rolo" Gabrielli fue gobernador "nos metimos mucho, esa época era distinta, yo era adolescente, iba a la secundaria, tenía 15 años; y lo acompañábamos, pero mi papá es un tipo muy tranquilo".
Lo que sí tiene presente hasta hoy la mayor de los Gabrielli "es haberlos escuchado a ellos, sobre todo a mi papá que era el que estaba más en esa cuestión, de estar preocupado por mejorarle la vida a la gente". Respecto a su profesión, se diferencia de su papá -quien también fue ministro de Economía provincial y desarrolló toda una carrera política en el peronismo local- porque "él es economista pero no se dedicó a la academia, no tiene un perfil académico como el mío; aunque sí compartimos ambientes".
Antes de despedirse de la que -anoticia- es su "primera entrevista con un medio periodístico", Flor Gabrielli quiere brindar un mensaje personal alejado de las estadísticas que inundan su carrera económica: "Lo que uno le puede dejar a los hijos es el ejemplo, dejarles un pequeño norte, después cada uno hace lo que le gusta, lo que puede. Ese norte es el que me dejaron mis viejos".











