Cada persona tiene su propia rutina matutina. Algunos prefieren levantarse antes del amanecer para hacer ejercicio, mientras otros toman su tiempo para despertar gradualmente. Sin embargo, un estudio reciente muestra que hay algo que todos deberíamos hacer al abrir los ojos: beber agua.
Estudio indica cuándo debe comenzar la hidratación todos los días
Un estudio revelo cuánta agua necesita el cuerpo para funcionar óptimamente al despertar, con más energía

Beber agua es un hábito sencillo con muchísimos beneficios.
La Dra. Emily Leeming compartió estos hallazgos en su publicación Second Brain, donde explica cómo el consumo de agua por la mañana puede transformar nuestro día. Los resultados del estudio fueron claros: después de 12 horas sin beber líquidos, nuestro organismo necesita una cantidad específica para recuperar su funcionamiento óptimo. Esta investigación cambió la perspectiva sobre la hidratación matutina y estableció parámetros precisos para comenzar el día.
El estudio sobre hidratación
Los investigadores desarrollaron un experimento donde los participantes pasaron 12 horas sin beber agua durante la noche. Por la mañana, recibieron diferentes cantidades de líquido y los científicos midieron su estado de ánimo, memoria y niveles de sed poco tiempo después. Los resultados del estudio fueron sorprendentes y específicos.
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Una pequeña cantidad de agua de 200 ml fue suficiente para aliviar la sensación de sed, mejorar el estado de hidratación y reducir la ira, fatiga y alteraciones del estado de ánimo en adultos jóvenes. Sin embargo, para mejorar la memoria de trabajo, los participantes necesitaron una cantidad mayor: 500 ml de agua.
El estudio también demostró que beber 100 ml o menos no produce cambios significativos en el estado de ánimo o la memoria. Esto significa que aproximadamente 200 ml pueden ayudar a sentirse menos irritado y cansado, mientras que 500 ml optimizan el rendimiento cerebral durante la mañana.
Prácticamente, estos resultados sugieren que beber alrededor de 2 tazas estándar de agua, equivalentes a 16 onzas líquidas al despertar, puede mejorar significativamente la memoria durante el día. Esta cantidad específica marca la diferencia entre un despertar lento y confuso, y uno donde el cerebro funciona a pleno rendimiento desde los primeros minutos.
Estrategias para hidratarse mejor
La Dra. Leeming ofrece varias sugerencias prácticas para incorporar el consumo de agua en la rutina matutina. Recomienda mantener una jarra de agua con un vaso junto a la cama, para que sea lo primero que veamos al despertar. Esta estrategia elimina las excusas y hace que la hidratación sea automática.
Otra opción es beber un vaso de agua antes y después de lavarse los dientes. Esta técnica aprovecha un hábito ya establecido y duplica la hidratación matutina sin esfuerzo adicional. También sugiere programar una alarma matutina específicamente para recordar beber agua u otros líquidos.
Para quienes no disfrutan beber agua fría al despertar, la Dra. Leeming explica que se puede obtener una hidratación sólida bebiendo té o café por la mañana. Estas bebidas calientes también contribuyen al consumo de líquidos necesario para iniciar el día correctamente. La clave está en encontrar la forma que mejor se adapte a cada persona y convertirla en un hábito automático.