La Sábana Santa de Turín, considerada por muchos fieles como la reliquia más venerada del catolicismo, enfrenta una nueva controversia científica. Un estudio reciente sugiere que la famosa tela no pudo haberse formado por contacto directo con el cuerpo de Jesús, sino que representa la impresión de una escultura en bajo relieve.
Estudio contradice la historia de la reliquia más importante de la Iglesia Católica
Un estudio científico desafía la autenticidad de la Sábana Santa de Turín, con tecnología que demuestra que no pudo formarse sobre el cuerpo de Jesús

Algunos estudios aseguran que el Sudario de Turín representa fielmente a Jesús.
Cicero Moraes, diseñador digital brasileño, utilizó software de modelado 3D para comparar cómo se comporta una tela sobre un cuerpo humano real versus una escultura plana. Los resultados ponen en duda la versión tradicional aceptada por la Iglesia Católica.
El estudio que contradice al milagro
Moraes creó dos modelos digitales: uno representaba un cuerpo humano tridimensional y el otro una representación en bajo relieve. Cuando simuló el comportamiento de una tela sobre ambos modelos, descubrió que el patrón de la Sábana Santa coincide casi exactamente con el del modelo plano.
Recomendadas
"La imagen en la Sábana Santa es más consistente con una matriz de bajo relieve", explicó Moraes. El investigador agregó que "tal matriz podría haberse hecho de madera, piedra o metal y pigmentada en las áreas de contacto, produciendo el patrón observado".
El estudio reveló el "efecto de la máscara de Agamenón", que se produce cuando se transfiere la imagen de un objeto tridimensional a una superficie plana. La simulación con un cuerpo tridimensional mostró que la tela se deforma, creando una imagen distorsionada que no coincide con las características de la reliquia.
Historia y controversia
La Sábana Santa apareció en los registros históricos a finales del siglo XIV. Un análisis de datación por carbono de 1989 ubicó la creación de la tela entre 1260 y 1390 después de Cristo, clasificándola como un artefacto medieval y no como una reliquia del tiempo de Jesús.
Durante ese período medieval, las representaciones en bajo relieve de figuras religiosas eran comunes, especialmente en lápidas talladas. Esta práctica coincide con la teoría de Moraes sobre cómo se creó la imagen.
Para la Iglesia Católica, estos hallazgos representan un nuevo desafío en la defensa de una de sus reliquias más importantes.