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Estados Unidos prueba con éxito una nueva bomba rompe búnkeres que puede hasta con drones de bajo coste

Un arma desarrollada por Estados Unidos para destruir objetivos subterráneos profundamente protegidos con precisión extrema.

Editado por Valentina Araya
araya.valentina@diariouno.com.ar

En el mundo de la tecnología militar, Estados Unidos sigue marcando el ritmo de una carrera que cada vez es más silenciosa, precisa y automatizada. En sentido, una de las piezas más relevantes es la bomba antibúnker GBU-57A/B Massive Ordnance Penetrator (MOP), considerada la mayor bomba convencional del arsenal estadounidense.

Su función es clara, se trata de destruir objetivos altamente protegidos bajo tierra, como instalaciones militares reforzadas o infraestructuras estratégicas enterradas a gran profundidad. Según datos del propio Departamento de Defensa de Estados Unidos, esta bomba puede penetrar decenas de metros de hormigón y roca antes de detonar, y solo puede ser lanzada desde el bombardero furtivo B-2 Spirit.

GBU-57AB Massive Ordnance Penetrator (MOP)

Estados Unidos prueba con éxito una nueva bomba rompe búnkeres que puede hasta con drones de bajo coste

Sin embargo, lo que ha generado interés reciente no es únicamente esta arma en sí, sino la evolución del concepto de “bomba rompe búnkeres” hacia sistemas más flexibles y baratos. Informes de defensa y medios especializados han señalado que Estados Unidos está explorando nuevas configuraciones de municiones de precisión más ligeras, pensadas para integrarse en plataformas no tripuladas, incluidos drones de bajo coste.

Este cambio no implica necesariamente el reemplazo de armas pesadas como la GBU-57, sino la creación de un ecosistema más amplio de ataque, donde diferentes sistemas pueden complementar funciones según el escenario. Esta a diferencia de otras bombas, su diseño prioriza la penetración extrema sobre la explosión superficial, combinando una carcasa de acero extremadamente resistente con una carga explosiva interna optimizada.

GBU-57AB Massive Ordnance Penetrator (MOP) (2)

La MOP: la bomba antibúnker más poderosa de Estados Unidos

El punto central de esta transformación es tecnológico y estratégico. Por un lado, el uso de drones reduce el riesgo para pilotos y disminuye los costos operativos. Por otro, la miniaturización del armamento y su integración en sistemas autónomos permite una mayor escalabilidad en el campo de batalla. Programas militares estadounidenses recientes han impulsado el desarrollo de enjambres de drones de bajo coste, capaces de operar en conjunto y ejecutar misiones coordinadas, lo que redefine la forma tradicional de entender la guerra.

La importancia de este tipo de avances va más allá del ámbito militar. Representa un cambio profundo en la lógica del poder global. Si antes la superioridad dependía de grandes aeronaves y armamento extremadamente costoso, hoy la tendencia apunta a sistemas más pequeños, abundantes y tecnológicamente avanzados. Esto abre debates sobre el equilibrio geopolítico, la proliferación de tecnologías de combate y los límites éticos de la automatización militar.

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