Con la llegada del calor y las tormentas el cuerpo se comienza a sentir de determinada manera. El Servicio Meteorológico Nacional compartió un video explicativo en su cuenta de X para explicar la razón de por qué nos sentimos de esta manera. Sigue leyendo para descubrir por qué.
Calor y lluvias
Debido a la llegada del las altas temperaturas, más la suma de lluvias, aparece a lo que conocemos como humedad. Si hace mucho calor, nuestro organismo realiza un mecanismo para disminuir su temperatura.
Los días calurosos el cuerpo transpira, formando en la piel una capa de agua, sales y minerales que en condiciones adecuadas de temperatura, humedad y viento van a evaporarse para lograr refrescarnos. El sudor que se encuentra en estado líquido en la piel pasa a estar en estado gaseoso. Para realizar el cambio de estado le quita calor a nuestro cuerpo y los refresca.
Pero si el aire que tenemos alrededor tiene mucha humedad, el sudor no logra evaporarse y permanece en nuestra piel. Como consecuencia, en los días húmedos y calubrosos el sudor queda sobre la piel y nuestro cuerpo no puede refrescarse. Por esta razón tenemos la sensación de calor agobiante o "pegote".
Cómo cuidar al cuerpo con el calor
El Servicio Meteorológico Nacional comparte distintas recomendaciones que debemos tener para enfrentar las altas temperaturas Las recomendaciones para este tipo de eventos son indicadas por el Ministerio de Salud. Reseñamos a continuación algunas de ellas y sugerimos remitirse a la información oficial.
- Aumentar el consumo de agua sin esperar a tener sed para mantener una hidratación adecuada.
- No exponerse al sol en exceso, ni en horas centrales del día (entre las 10 y las 16 horas).
- Prestar atención a los bebés, niños y niñas y a las personas mayores.
- Evitar las bebidas con cafeína, con alcohol o muy azucaradas.
- Evitar comidas muy abundantes.
- Ingerir verduras y frutas.
- Reducir la actividad física.
- Usar ropa ligera, holgada y de colores claros; sombrero, anteojos oscuros.
- Permanecer en espacios ventilados o acondicionados.
- Recordar que no existe un tratamiento farmacológico contra el golpe de calor y solo los métodos clásicos, citados arriba, pueden prevenirlo y contrarrestarlo.
Ante sed intensa y sequedad en la boca, temperatura mayor a 39º C, sudoración excesiva, sensación de calor sofocante, piel seca, agotamiento, mareos o desmayo, dolores de estómago, falta de apetito, náuseas o vómitos, dolores de cabeza, entre otros, se deberá actuar de la siguiente manera:
- Solicitar de inmediato asistencia médica.
- Trasladar a la persona afectada a la sombra, a un lugar fresco y tranquilo.
- Intentar refrescarla, mojarle la ropa y darle de beber agua fresca.






