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Escuela secundaria en crisis: 8 de cada 10 docentes piensan que la desmotivación es el problema principal

Según el informe "Repensar la Escuela Secundaria", de la UCA, las inasistencias y la falta de exigencia académica deterioran la calidad educativa

Editado por Paola Alé
ale.paola@diariouno.com.ar

La escuela secundaria argentina atraviesa una crisis que ya no se limita a los malos resultados que los alumnos obtienen en pruebas internacionales ni a los debates políticos sobre educación. Ocho de cada 10 docentes sostienen que la desmotivación de los estudiantes es uno de los principales problemas de las escuelas secundarias.

Mientras, 7 de cada 10 educadores creen que las inasistencias complican la situación escolar y 6 de cada 10 apuntan a la falta de apoyo especializado y falta de exigencia académica como factores que deterioran la calidad educativa. También se refieren a la escasa participación de las familias en la escolaridad de sus hijos e hijas.

Así surge del informe “Repensar la escuela secundaria”, elaborado por la Universidad Católica Argentina (UCA) junto con la Asociación Conciencia, que reunió las opiniones de más de 1.100 docentes de 750 escuelas públicas y privadas de todo el país.

El estudio muestra una mirada crítica sobre el estado actual de la educación media en Argentina. De hecho, los docentes calificaron al sistema secundario con apenas 2,5 puntos sobre 5.

Desinterés, ausencias y menos exigencia a los alumnos de escuelas secundarias

Adolescentes - alumnos, estudiantes de Secundaria - escuelas - clases

Alumnos desmotivados, uno de los principales problemas que se ven en las aulas de la escuela secundaria.

Entre las principales preocupaciones que aparecen en el relevamiento, la más mencionada fue la desmotivación de los alumnos, señalada por el 56,8% de los docentes. Le siguen el ausentismo y las inasistencias (41,6%) y la baja exigencia académica (40,7%).

El informe también revela diferencias según el contexto social de cada escuela. En los establecimientos estatales y en sectores más vulnerables, las alarmas se concentran en las faltas reiteradas y la escasez de recursos. En cambio, en los colegios privados y de nivel socioeconómico alto, los docentes ponen más el foco en la apatía de los estudiantes y en los conflictos vinculados al uso del celular.

Otro dato que aparece con fuerza es la percepción sobre el acompañamiento familiar. El 58,2% de los encuestados considera que las familias participan poco en la trayectoria escolar de los adolescentes, una situación que se profundiza en las escuelas públicas.

El debate por la repitencia en la secundaria y el uso del celular

Uno de los puntos más sensibles del trabajo es el rechazo a los sistemas que eliminan la repitencia tradicional. El 60,8% de los docentes se manifestó en contra de esos modelos, como el implementado recientemente en la provincia de Buenos Aires.

Sin embargo, desde la Asociación Conciencia aclararon que el cuestionamiento no apunta puntualmente a modificar la forma de promoción, sino a cómo se aplican esos cambios. En lugar de eliminar de lleno la repitencia, proponen emitir una “alerta temprana” cuando comienza a notarse la deserción y un seguimiento individual para evitar que los alumnos queden desconectados de la escuela secundaria.

El informe también puso el foco en el uso de celulares en la escuela, uno de los debates más actuales dentro del sistema educativo. Lejos de apoyar una prohibición total, la opción más elegida por los docentes fue la integración pedagógica del dispositivo: el 41,6% consideró que puede utilizarse como herramienta de estudio si existe una planificación adecuada.

Los investigadores remarcaron además que, en muchas zonas rurales o vulnerables, el celular es la única herramienta tecnológica disponible para los alumnos ante la falta de computadoras o conectividad adecuada.

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El uso del celular entre los alumnos de la secundaria fue uno de los temas analizados.

Los problemas de los docentes para innovar en el sistema

Pese al diagnóstico crítico, el relevamiento muestra que existe predisposición a cambiar las formas de enseñanza. El 74,2% de los docentes se mostró a favor de aplicar metodologías más activas, como el aprendizaje basado en proyectos o propuestas más participativas.

Pero al mismo tiempo, el 62,1% sostuvo que los diseños curriculares oficiales terminan funcionando como una traba para innovar dentro del aula.

El informe concluye que la escuela secundaria argentina necesita reformas profundas y consensuadas, en un escenario donde los docentes sienten que los problemas exceden a la escuela y reflejan también cambios sociales, económicos y culturales que atraviesan a los adolescentes y sus familias.

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