La industria automotriz a nivel global se encuentra, sin lugar a dudas, ante una de sus transformaciones más profundas e históricas. En este contexto, un país protagonista es sin dudas Estados Unidos, que busca el lanzamiento de autos con poca o nula capacidad de control humano.
La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA, por sus siglas en inglés) propuso de manera formal eliminar el histórico requisito que obligaba a los autos a contar obligatoriamente con un pedal de freno manual y un volante.
Sin frenos ni volante: Estados Unidos busca impulsar autos con nulo control humano
Hasta el momento, la normativa vigente en ese país establecía una frontera legal muy clara y marcada. Cualquier auto autónomo que decidiera retener los controles humanos tradicionales, como el volante o los pedales, podía circular por la calle tranquilamente.
Sin embargo, el panorama cambiaba drásticamente para los modelos futuristas, aquellos concebidos desde cero para operar evitando el control humano absoluto.
Ahora, el objetivo es agilizar los pasos y permitir que los autos autónomos salgan a la luz sin mayores demoras de autorización.
Es sumamente importante remarcar que esta drástica medida impulsada en Estados Unidos no significa, bajo ninguna circunstancia, una flexibilización o un paso atrás en los estándares de protección y seguridad vial.
El auto del futuro no solo prescindirá de las manos humanas, sino que tendrá que demostrar en sus sistemas digitales una capacidad de respuesta impecable, cumpliendo a la perfección con las rigurosas normas de rendimiento, distancias de frenado, etcétera.
Tesla, la empresa beneficiada con esta medida
La automotriz comandada por Elon Musk se posiciona en primera línea para sacarle el máximo provecho a este histórico giro regulatorio en Estados Unidos.
Con el anuncio de la flexibilización de las normas, el ambicioso proyecto del Cybercab de Tesla encuentra finalmente el camino despejado para salir a la luz sin tanta revisión.
Este auto eléctrico de dos plazas, diseñado originalmente sin volante ni pedales, ya no dependerá de las trabas burocráticas ni de los límites de producción anuales que frenaban a la compañía





