Los árboles tienen poderes asombrosos, entre ellos el de mejorar nuestras vidas y hacerlas más saludables. Mediante la fotosíntesis, absorben dióxido de carbono del aire y lo almacenan en su madera. Esto ayuda a reducir nuestra atmósfera el ritmo de acumulación del gas que ha estado calentando rápidamente nuestro planeta.
Por otro lado, mejoran la calidad de vida en las ciudades porque sus hojas ayudan a filtrar la contaminación del aire, reduciendo sustancias dañinas que afectan la salud. Tener más árboles, especialmente en barrios cercanos a autopistas y fábricas, puede disminuir problemas como el asma y las cardiopatías. Además, brindan sombra, refrescan los ambientes en los días de calor, y crean espacios más agradables para las personas y los animales.
En fin, quedó claro que plantar un árbol en el jardín resulta muy beneficioso. Si te preguntas qué especie, puedes optar por diversas opciones, dependiendo el clima y las necesidades de la especie. En este artículo, exploramos los cuidados básicos para mantener un fresno (Fraxinus).
El árbol de fresno es de rápido crecimiento y suele alcanzar alturas de entre 15 a 20 metros e incluso más. Tiene un tronco completamente recto, con corteza gruesa y estrías visibles de una tonalidad que va desde el gris hasta el marrón.
La madera de árbol de fresno se caracteriza por tener mucha resistencia y al mismo tiempo una buena flexibilidad, por lo que es muy valorado en el área de la carpintería. Tiene hojas de gran tamaño y flores pequeñas que se presentan en forma de racimo.
Guía de cuidados
Los expertos de Picture This revelan que para mantenerse saludables, estos árboles necesitan sol directo, al menos unas 6 horas diarias para un crecimiento y un follaje óptimo. Además, requieren humedad constante, especialmente en los meses cálidos. Lo ideal es de tres a cuatro riegos por semana, aunque en invierno hay que reducir la frecuencia.
Por otro lado, necesitan un sustrato rico en materia orgánica y con un buen drenaje. Puedes aplicar un abono o compost una vez al año, preferentemente al inicio de la primavera. No exige podas rigurosas, pero se recomienda retirar ramas secas, enfermas o mal orientadas a finales del invierno o al terminar el otoño para mantener su estructura.
El "árbol de la buena suerte"
El frescno es el árbol de la mitología Celta. Fue muy venerado y una de las especies sagradas en Irlanda. Sus ramas eran utilizadas por los druidas para la fabricación de varitas y lanzas, sus semillas para la adivinación, y se creía que su madera y hojas poseían diferentes propiedades mágicas asociadas a la protección y la buena fortuna.
Era el máximo representante del ciclo vital de la naturaleza debido a que es el primero en anunciar el otoño, ya que sus hojas que se tornan amarillas y doradas. Luego, en la primavera, es uno de los primeros árboles que se cubre de brotes.





