Lo que comenzó como un intercambio casual de mensajes por WhatsApp terminó en un fallo judicial histórico en Canadá, siendo este un caso que sigue dando la vuelta al mundo pese a ocurrir en el año 2021. Más precisamente, el famoso emoji de "pulgar para arriba" es el protagonista de la historia.
Envió el emoji de "pulgar para arriba" y tuvo que pagar más de 80.000 dólares: el insólito fallo judicial
Para el juez del caso, el uso de este emoji fue un instrumento válido para expresar consentimiento, por lo que tuvo que pagar una jugosa cifra en dólares

El caso ocurrió en 2021, pero sigue dando la vuelta al mundo.
Sucede que un agricultor fue condenado a pagar una suma que supera los 82.000 dólares canadienses debido al uso del mencionado sticker.
El emoji que cerró un contrato por chat
El caso se remonta a un acuerdo comercial entre la empresa South West Terminal y el agricultor Chris Achter. En aquel momento, la compañía envió una foto del contrato que pactaba la compra de 87 toneladas de lino y solicitó una confirmación.
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La respuesta del agricultor fue escueta, pero totalmente definitiva a los ojos de la justicia: el hombre envió el famoso emoji aprobando la operación, con un pulgar para arriba.
Pasó el tiempo, el precio del lino subió y el agricultor no entregó la mercadería que debía, por lo que la empresa decidió comenzar acciones legales.
Por su parte, Achter reportó que el emoji del pulgar para arriba fue usado para confirmar que había recibido el mensaje, no para aceptar los términos del contrato.
El fallo judicial que sentó un precedente
El incumplimiento del contrato, validado por ese pequeño pictograma, resultó en una penalización económica masiva. El valor de la condena se fijó en 82.200,21 dólares canadienses, que claramente reflejó una gran pérdida para la empresa.
El magistrado encargado de determinar el fallo judicial determinó que el emoji de pulgar hacia arriba es un "instrumento válido" para expresar consentimiento.
Este caso advierte a los usuarios sobre la responsabilidad legal detrás de nuestras interacciones diarias. Lo que para muchos es una respuesta rápida, para la ley puede significar un compromiso al que no debe faltarse.