Enterraron miles de estanques en Inglaterra hace siglos y ahora descubrieron que las semillas acuáticas sobrevivieron bajo tierra

Un experimento en la reserva natural de Thompson Common, Inglaterra, logró revivir semillas de plantas acuáticas que llevaban siglos dormidas bajo el lodo.

Editado por Valentina Araya
araya.valentina@diariouno.com.ar

Durante el siglo XIX y comienzos del XX, el paisaje rural de Inglaterra cambió de manera profunda. La industrialización de la agricultura llevó a los productores a buscar campos cada vez más grandes y uniformes, adaptados al uso de maquinaria. Para ganar superficie cultivable, miles de pequeños estanques, charcas y zonas húmedas fueron rellenados.

Con el tiempo, el agua desapareció de la superficie y sobre esos terrenos comenzaron a crecer cultivos y pastizales. Los antiguos estanques se convirtieron así en una especie de “fantasmas” del paisaje, ya no podían verse, pero seguían registrados en antiguos mapas y documentos. Pero, tras cientos de años, la ciencia comprueba algo revelador.

Desenterraron antiguos estanques en Inglaterra y encontraron semillas que habían sobrevivido durante siglos bajo tierra

Más de un siglo después, los científicos decidieron comprobar qué había quedado bajo esos campos de Inglaterra. A partir de mapas históricos del siglo XIX, un equipo de investigadores identificó antiguos estanques en la región de Norfolk y excavó algunos de esos terrenos para recuperar el sedimento que había quedado enterrado.

Cuando ese lodo fue trasladado a nuevos estanques experimentales, ocurrió algo inesperado. Sin que los investigadores plantaran ninguna especie, comenzaron a aparecer plantas acuáticas que habían desaparecido de la superficie hacía décadas o incluso siglos. Entre ellas surgieron especies de potamogetonáceas, importantes para los ecosistemas acuáticos, y Chara virgata, un alga verde nativa.

¿Cómo habían logrado sobrevivir durante tanto tiempo?

La explicación estaba en el propio sedimento. Al quedar enterradas bajo gruesas capas de tierra compactada, las semillas permanecieron en un ambiente prácticamente sin oxígeno. Esa falta de oxígeno limitó la actividad de microorganismos capaces de descomponerlas y ayudó a conservarlas durante largos períodos.

Además, muchas plantas acuáticas producen semillas capaces de permanecer en estado de dormición, una especie de pausa biológica que les permite esperar hasta encontrar condiciones adecuadas para volver a germinar. La oscuridad, las temperaturas relativamente estables y el aislamiento del exterior contribuyeron a mantener ese “archivo” biológico oculto bajo tierra.

La investigación fue posteriormente ampliada por científicos del University College London (UCL), entre ellos el investigador Carl Sayer, en la reserva natural de Thompson Common.

Allí, los investigadores fueron todavía más lejos. A partir de excavaciones y del análisis de antiguos sedimentos, lograron hacer germinar semillas que habían permanecido enterradas durante siglos. Algunas pertenecían a plantas acuáticas que habían formado parte de antiguos ecosistemas de la zona y que desaparecieron de la superficie mucho antes de que los científicos comenzaran a buscarlas.

En pocas palabras

  • Semillas milenarias: Científicos revivieron semillas de plantas acuáticas con siglos de antigüedad bajo el lodo de antiguos estanques ingleses.
  • Descubrimiento científico: La excavación de sedimentos en Inglaterra permitió germinar especies vegetales desaparecidas hace décadas o siglos, demostrando su increíble resistencia.
  • Supervivencia en dormancia: La falta de oxígeno y las condiciones de aislamiento bajo tierra permitieron la conservación de las semillas, esperando el momento propicio para brotar.
Resumen generado por Thinkindot AI

MÁS LEÍDAS

Temas relacionados