El mejor postor -y el que tenga el efectivo- se podrá llevar un chancho, una vaca y un caballo en el Día del Animal. La Justicia programó una subasta justo en el día que se conmemora el fallecimiento del abogado Ignacio Lucas Albarracín, pionero en la lucha por los derechos de los animales.
En el Día del Animal, la Justicia remata una vaca, un chancho y un caballo
En el Día del Animal tres ejemplares serán protagonistas de una subasta en Los Barriales. La ley obliga a venderlos tras 10 días sin dueño

La Justicia remata una vaca, un chancho y un caballo en el Día del Animal.
Los animales fueron exhibidos el martes y serán rematados este miércoles a las 16 en un corral de calle Miguez, en Los Barriales, Junín. Los ejemplares pertenecían a personas vinculadas a un proceso judicial por infracción a la Ley de Ganadería y fueron decomisados como parte de esa causa.
La razón para el remate es que se superó el plazo legal de estadía de los animales en el corral público. Según el artículo 59 de la mencionada ley, una vez cumplidos los tiempos (10 días) y actos estipulados sin que los animales sean reclamados o regularizados por sus dueños, la Dirección Provincial de Ganadería debe realizar su venta pública.
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Condiciones de la subasta
La venta es al mejor postor y con una base de precio inicial. Si no hay ofertas por un animal individualmente, se pueden recibir propuestas por el lote completo al final. El comprador debe pagar en efectivo o transferencia inmediata al finalizar el remate. El pago incluye el valor del animal, la comisión de la martillera (Silvia Andrea Legrand) y gastos sanitarios.
Una vez cubiertos los gastos de la martillera y sanitarios, el resto se usa para pagar la manutención y flete del animal. Si sobra dinero, se deposita en una cuenta oficial vinculada al expediente, según explicaron en el Boletín Oficial.
El comprador tiene 2 días corridos para presentar toda la documentación necesaria (marca, libreta sanitaria, RENSPA, etc.) para poder retirar los animales.
Pasado ese plazo, se le cobrarán los costos de mantenimiento diario. Si transcurren más de 10 días sin que se cumplan los requisitos, la subasta queda sin efecto y el animal vuelve a licitarse.
¿Por qué se festeja el Día del Animal?
Cada 29 de abril, Argentina conmemora el Día del Animal en homenaje a Ignacio Lucas Albarracín, el abogado y escritor cordobés que dedicó buena parte de su vida a defender a los animales en una época en que esa causa era considerada, cuanto menos, excéntrica. Albarracín murió ese día de 1926, y la fecha quedó inscripta en el calendario como reconocimiento a su legado.
Nacido en Córdoba en 1850, Albarracín fue el principal impulsor de la Ley 2786, sancionada en 1891 y conocida como la Ley Albarracín. Fue la primera norma de protección animal de América Latina y estableció sanciones para quienes maltrataran a los animales en la vía pública. Su sanción no fue sencilla. Albarracín tuvo que convencer a una sociedad y a un Congreso que no veían en el sufrimiento animal un problema que mereciera regulación legal.
La ley fue el resultado de años de militancia, Albarracín fundó en 1879 la Sociedad Argentina Protectora de los Animales, desde donde impulsó campañas de concientización y presionó al poder político. Su argumento central no era solo la compasión hacia los animales, sino la convicción de que una sociedad que normaliza la crueldad hacia ellos cultiva también la violencia entre las personas.
La conmemoración fue instituida oficialmente en 1908 por la Sociedad Protectora de Animales de Buenos Aires, que eligió la fecha de su muerte como símbolo de la causa. Con los años, el 29 de abril se consolidó en el calendario cívico argentino y dio lugar a actividades de concientización en escuelas, municipios y organizaciones civiles de todo el país.
Más de un siglo después, la figura de Albarracín sigue siendo una referencia obligada cada vez que se discute legislación sobre bienestar animal en Argentina. Su nombre aparece en debates sobre tenencia responsable, experimentación científica y producción ganadera, entre otros. Lo que comenzó como una ley para evitar el maltrato en la vía pública hoy es el antecedente de un marco normativo mucho más amplio, pero que todavía sus defensores consideran insuficiente.