Durante buena parte del siglo XX, controlar un río significaba hacer que el agua avanzara lo más rápido posible. En Florida, esa lógica llevó a transformar un río que serpenteaba por el territorio en un canal prácticamente recto.
En 1962, enderezaron un río para controlar las inundaciones: hoy pagan para devolverles las curvas y revertir todo
La intervención sobre el río Kissimmee, provocó un grave desequilibrio ecológico al convertirse en un canal recto. Hoy buscan revetir el error

La construcción permitió reducir las inundaciones en zonas agrícolas, pero también alteró el funcionamiento natural del ecosistema. El agua dejó de recorrer lentamente sus curvas, se perdió parte de la llanura de inundación y los humedales comenzaron a recibir menos agua.
Recomendadas
La construcción que enderezó un río para evitar inundaciones y ahora intenta devolverle sus curvas
El caso ocurrió con el río Kissimmee, al sur de Orlando. Entre 1962 y 1971, el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos convirtió unos 166 kilómetros del río en un canal recto de aproximadamente 90 kilómetros, conocido como C-38. El objetivo con esta construcción era evacuar rápidamente el agua y reducir las inundaciones que afectaban a las comunidades y a las tierras agrícolas de la zona.
El problema de esta construcción empezó a reconocerse casi inmediatamente. En 1971, científicos y especialistas ya advertían sobre los efectos ambientales de la canalización y ese mismo año una conferencia estatal recomendó comenzar a recuperar el río. En 1976, Florida aprobó la Kissimmee River Restoration Act, que creó un organismo específico para estudiar cómo devolverle al río parte de su funcionamiento natural. Pero pasar de la preocupación a las máquinas llevó más de dos décadas.
Construyeron un canal para dominar al río: más de 50 años después buscan recuperar su recorrido natural
En 1992, el Congreso de Estados Unidos autorizó formalmente el proyecto de restauración y, después de años de estudios y planificación, las obras de construcción comenzaron en 1999. La primera fase consistió en rellenar sectores del canal C-38 para volver a conectar el agua con el antiguo cauce. Para hacerlo, las autoridades no simplemente “deshicieron” el canal. Tuvieron que retirar estructuras, reconstruir tramos del río y recuperar el funcionamiento de la llanura de inundación.
El proyecto de construcción busca recuperar 44 millas, unos 71 kilómetros, del antiguo río serpenteante y cerca de 20.000 acres de humedales, equivalentes a unas 8.100 hectáreas. Para conseguirlo, una parte del C-38 fue rellenada y se excavaron nuevos tramos que permiten que el agua vuelva a recorrer el trazado histórico. Las obras principales concluyeron en 2021, después de más de dos décadas de restauración.
Pero en 2026 el proceso todavía continúa. La etapa de obras físicas terminó, pero las autoridades avanzan con cambios en la forma en que se administra el agua para recuperar los patrones naturales que existían antes de que el río fuera canalizado. En agosto de 2024 comenzó la primera modificación del régimen de operación de los lagos que alimentan el Kissimmee, como parte de esta nueva fase.
En pocas palabras
- Río Kissimmee: Canalizado en 1962 para controlar inundaciones, causó desequilibrio ecológico.
- Restauración: Desde 1999, se trabaja para devolverle sus curvas originales y humedales.
- Fase actual: Continúan ajustes en la administración del agua para recuperar patrones naturales hasta 2026.