Eliana Díaz González es la primera mendocina transexual, que logró el cambio de sexo 20 años antes que en el país se aprobara la Ley de Identidad de Género. Fue todo un logro en ese momento y fue gracias a la decisión de un juez mendocino, que como dice ella, encontró a un magistrado de mente muy abierta.
Eliana dirigió hasta mayo pasado la biblioteca pública Manuel A. Sáez de Las Heras y ahora está incursionando en la arena política ya que es candidata a concejala por Cambia Mendoza. Ya jubilada, pero con muchas fuerzas para seguir dando lucha, quiere ser protagonista desde otro espacio, lugar que se ganó legítimamente por el trabajo que ha venido haciendo desde hace muchos años.
A Eliana Díaz todo le costó demasiado. Desde pelear por ser quien realmente es y por ganarse un lugar a partir de lograr terminar sus estudios en Chile, donde se recibió de licenciada en Lengua Inglés, y donde ejerció como docente.
Sincera, abierta, sin secretos, Eliana contó que “no fue fácil, realmente no fue fácil porque tuve una niñez muy difícil, terrible. Pero una adolescencia muy grosera y de mucho sufrimiento, insulto, discriminación. Hasta que decidimos luego de un montón de estudios que no era el supuesto señor que se consideraba y que era más señorita”.
Confesó que “allí entonces se abrió la lucha, fue una lucha abierta, feroz, espantosa en aquella época porque el doctor Gianella, del Juzgado 14 de Minas y Civil, fue un hombre de una mente muy abierta, igual que el abogado, Marcelo López, quien aceptó llevar mi caso porque en ese momento todos me decían que era un imposible. Marcelo fue el hombre más importante en mi vida, porque en ese entonces fue quien tomó el estandarte y salió conmigo en la batalla”.
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Eliana Díaz González estuvo en los estudios de Nihuil. Foto: Horacio Altamirano
“Y bueno, la ganamos porque realmente llegaron a consideración con los estudios y todos los antecedentes de los médicos que me conocían y los de la doctora Norma Magnelli de Genética. Dijeron que de hombre no tenía tanto. Entonces logré la identidad 20 años antes de la Ley de Identidad de Género”, sostuvo con orgullo.
Luego comentó Eliana, en diálogo con radio Nihuil, que “la disforia de género ya no existe. La Organización Mundial de la Salud considera que no existe porque el género es una construcción social, y el sexo nacés con él para toda la vida. Entonces es una cuestión biológica”.
La hoy candidata a concejala relató además que “a partir de ahí empezaron un montón de preguntas, nunca logré cambiar la voz, a pesar de que un famoso médico le dijo a mi padre: 'dejá que fume tal marca a ver si cambia la voz'. Así que a partir de los 13 años me abrieron una puerta horrible que era fumar para ver si podía tener una voz más grave, una voz de hombre”.
“El género te lo va diciendo la misma sociedad. Yo toda la vida me consideraba algo diferente a lo que consideraban que era, porque mis órganos sexuales nacieron tróficos, no tenían mucho sentido dentro de lo que era lo biológico o lo normal” “El género te lo va diciendo la misma sociedad. Yo toda la vida me consideraba algo diferente a lo que consideraban que era, porque mis órganos sexuales nacieron tróficos, no tenían mucho sentido dentro de lo que era lo biológico o lo normal”
Eliana Díaz González, es candidata a concejala de Las Heras
Recordó entonces que “desde los 13 años fui peluquera o peluquero. Muy conocido en esa época porque competíamos en la Cámara de Peinadores, teníamos una vida social más fuerte, los peinadores o peluqueros, los que ahora llamamos estilistas. En la Sexta Sección tuve mi salón, enfrente de lo que es ahora el Hospital Universitario”.
Eliana comentó que “después del fallo judicial, tomé mis chicos (una pareja de mellizos y una mujer), porque ya había adoptado, y nos fuimos a Chile. Como ellos no sabían lo que yo pasaba porque me llamaban por teléfono, me amenazaban, me decían que me iban a matar, y también después del estrés que fue la lucha legal, que fue muy fuerte. Poner en concepto público la discusión del cambio de sexo como disforia de género, fue una lucha muy fuerte”.
Y agregó: “Fue andar por varios medios, buscar profesionales, como el doctor José Luis Rodríguez, sexólogo, amigo, compañero de muchos años que también entendía. Fue él quien me llevó a razonar y a llevar esta impronta tan fuerte de valerme por quien realmente me sentía que era”.
“En Argentina no había posibilidades de operarme, entonces gracias a ciertos contactos de algunas personas en el momento que no quería ser un travesti sino dentro de la disforia de género un transexual, me hicieron todos los contactos y me operé con un cirujano en Chile” “En Argentina no había posibilidades de operarme, entonces gracias a ciertos contactos de algunas personas en el momento que no quería ser un travesti sino dentro de la disforia de género un transexual, me hicieron todos los contactos y me operé con un cirujano en Chile”
Eliana Díaz es madre de 3 hijos, hoy ya adultos
Confió que “en ese momento una gran amiga, quien era clienta mía, fue quien me dio el dinero para que yo pudiera afrontar esa cirugía. En ese momento era muy cara. El post operatorio y la recuperación no fueron tan problemáticos realmente. En verdad el mismo médico que me operó que dijo que no podía hacer mucho con el material que tenía, así que hizo la ginecoplastía, que no me quejo, pero quedaron algunos problemas que felizmente recién ahora voy a poder solucionar”.
Al referirse a sus hijos, que en aquel momento adoptó y que ahora son grandes, comentó: “Yo adopté tres chicos, tres hermanos, los adopté a los tres. Estuvimos viviendo en Chile 12 años, los tres chicos y yo. Mi mamá ya había fallecido, ella fue un soporte muy grande en mi vida, falleció en el '97 y ahí decidí irme a Chile porque realmente no era tanto el problema en lo público pero si fue el cobarde que se escondía, que me llamaba y no daba la cara, que le decía 'te voy a matar, te voy a encontrar, te voy a asesinar' y tenía a mis hijos. Entonces vos pensás en ese momento, ¿qué hago?, y decidí irme con mis hijos”.
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Eliana Díaz González habló de todo con mucha sinceridad. Foto: Horacio Altamirano
El tratamiento: “No necesité hormonas, eso fue lo que abrió la puerta a lo de intersexual. La identidad la tuve después del 97 cuando el doctor Gianella larga la orden de generar la partida de nacimiento nueva y el documento nuevo. Pasó un mes más porque un jefe del Registro Civil que recibe la orden cajoneó el expediente porque para él era una atrocidad, algo horroroso. Entonces fui a preguntar que pasaba, me acompañó una amiga, y este señor pensó que mi amiga era una abogada y pensando en lo peor, sacó el expediente y dijo acabo de enviarlo”.
Eliana: “Lo elegí después de una situación muy graciosa. Una clienta, una conocida me dijo 'usted para mí es Eliana', era un nombre no muy conocido, y le pregunté porqué. Me respondió que tenía una hermana chilena que se llama Eliana, y sinceramente me encantó ese nombre. Le surgió tan natural y con los ojos llenos de lágrimas, que le dije que me iba a llamar Eliana. A mi madre también le gusto así que quedó ahí”.
"Nunca tuve una imagen muy masculina, mucha gente me criticaba, incluso durante el secundario no pude ir jamás a una clase de gimnasia porque al verme con pantalones cortos y un cuerpo medio raro, mis compañeros me atormentaban. Entonces rendía a fin de año la materia porque sino era terrible. Era bastante fuerte" "Nunca tuve una imagen muy masculina, mucha gente me criticaba, incluso durante el secundario no pude ir jamás a una clase de gimnasia porque al verme con pantalones cortos y un cuerpo medio raro, mis compañeros me atormentaban. Entonces rendía a fin de año la materia porque sino era terrible. Era bastante fuerte"
Eliana Díaz González, logró el cambio de sexo
El regreso: “Cuando volvimos de Chile ya había terminado mis estudios y me recibí de licenciada en lengua Ingles, trabajé allá como profesora, nunca nadie me preguntó nada, para todos era la miss Eliana, o la tía Eliana, como dicen en Chile. Trabajé mucho, bastante como docente”.
Un nuevo trabajo: “Me volví y estuve trabajando como dos semanas, pero después pude entrar a la Municipalidad, por lo cual le agradezco mucho al doctor (Daniel) Orozco su colaboración y su ayuda porque él me conocía desde siempre. Era el médico de mi madre, me abrió las puertas y me puso en la Dirección de Género y Diversidad, pero tuvimos ciertos altercados con quien era la directora en ese momento, muy cerrada, machista creo, entonces pasé a Educación, y ahí estuve trabajando en la biblioteca Manuel A. Sáez hasta que me jubilé”.
Otra lucha: “Ahora estoy en política, como candidata a concejala, estoy en un quinto lugar. Lo bueno de esto es que hayan pensado en mí porque dentro de todo soy intersexual, soy una trans, como quieran llamarlo. Entonces que se haya abierto un poco esa figura, porque siempre hay un grave problema y lo voy a decir en voz alta aunque muchos se ofendan, dentro del radicalismo tenemos un grave problema con las mujeres. El hombre radical es machista, algo cerrado. Es necesaria la Ley de cupos y es necesaria la Ley de cupos trans, porque también es necesario que se abra”.
Sin pareja: “Fue muy difícil conseguir alguien que tuviera el coraje, con los atributos masculinos para soportar la crítica para estar al lado de una mujer transexual o intersexual. Te puedo decir que tuve mis admiradores. En Mendoza ya era conocida por haber salido en los medios, entonces era más fuerte todavía para cualquier señor estar al lado mio. Mis hijos nunca me vieron en pareja. Ellos ya son grandes, los mellizos tienen 40 años y mi nena, mi bebé tiene 37. A ellos los adopté cuando eran chiquitos, mis hijos del corazón”.