Transportar a un gato puede ser una auténtica odisea. Para muchos dueños, lograr que su felino entre en un transportín es una batalla campal de arañazos, maullidos y estrés, tanto para el animal como para la persona. Sin embargo, los veterinarios tienen un truco sencillo y efectivo para resolver este problema.
El truco ideal de un veterinario para transportar gatos que odian los transportines y funciona de maravilla
Si tienes un gato de seguro sabes lo difícil que es la hora de "salir", ya que odian los transportines. Pero este truco de veterinario te salvará la vida
Hoy en día los gatos mantienen una relación cercana con los humanos desde hace mucho tiempo. De hecho, su domesticación proviene desde los antiguos egipcios, ya que ellos habrían sido los primeros en domesticar gatos por primera vez hace 4.000 años. Adoraban a una diosa con figura de gato e incluso momificaban a sus mascotas preferidas para su viaje al otro mundo.
Estos animalitos son considerados las mascotas domésticas más tiernas y divertida que puede tener una persona, ya que cuando están de buenas se trata de un animal particularmente único. Pero a la hora de llevarlo al veterinario, viajar o pasearlo es una odisea debido a que no sienten desconfianza y no se sienten protegidos. Pero hay una solución.
El truco de veterinario para transportar un gato sin problemas ni estrés
Los gatos suelen llegar a odiar sus jaulas transportadoras, incluso si nunca han tenido una experiencia particularmente mala en ellas. Las odian porque: son bastante pequeños y pueden resultar incómodos si no son del tamaño adecuado, odian la sensación de ser atrapados y luego "metido" en ellos. El transporte en sí puede ser aterrador, especialmente para los gatos que viven en interiores, además lo asocian al portador con experiencias negativas, como ser pinchados y tocados en el veterinario.
Pero hay una solución para evitar el estrés de tu gato y cuidarlo, todo comienza con una prenda inesperada: una funda o bolsa de tela. En realidad se debe hacer con una funda de almohada con cierre de cremallera, pero, puedes optar por otras opciones más rápidas y económicas.
El método que reveló un veterinario consiste en utilizar una funda de tela suave, como una bolsa para ropa o incluso una camiseta grande. Este truco implica envolver al gato de manera segura y cómoda antes de colocarlo en el transportín.
¿Cómo funciona?
- Prepara el material en el que vas a transportar al gato y utiliza una bolsa de tela ligera o una prenda que sea cómoda para el gato. Lo ideal es algo que ya tenga tu olor para transmitirle confianza.
- Luego coloca al gato sobre la tela y envuélvelo como si fuera un burrito, dejando su cabeza afuera. Esto lo mantiene contenido y reduce su ansiedad.
- Con el gato envuelto, introdúcelo en el transportín. La tela actúa como una barrera entre el gato y el transportín, haciéndolo sentir más protegido.
Este método aprovecha el instinto natural de los gatos de buscar refugio en espacios cerrados cuando están estresados. Al estar envueltos, se sienten seguros, como si estuvieran en un "nido". Además, evita movimientos bruscos que pueden asustarlos y facilita el manejo para el dueño.
Veterinarios y especialistas en comportamiento felino coinciden en que este truco es una solución eficaz para reducir el estrés del gato y facilitar su transporte. Aunque puede parecer una idea simple, su efectividad radica en entender las necesidades y comportamientos naturales de los gatos.





