El insomnio de mantenimiento, aquel que te desvela en mitad de la madrugada, afecta a millones de personas. Sin embargo, la solución para apagar la mente y relajar el cuerpo no está en el celular ni en las infusiones, sino en la realización de un sencillo ejercicio.
Más precisamente, esta actividad de respiración, científicamente comprobada, actúa como un interruptor biológico para el cerebro, permitiéndote dormir profundamente en cuestión de minutos.
4-7-8, la técnica de respiración que ayuda a dormir por las noches
Desarrollado por el doctor Andrew Weil, de la Universidad de Arizona, este método se basa en una práctica milenaria que regula el sistema nervioso de manera inmediata. Cuando el estrés del desvelo se activa, el ritmo cardíaco se acelera. Justamente, es lo que hay que revertir.
El éxito de este método radica en el control del tiempo. Al obligar al cuerpo a exhalar durante el doble de tiempo del que inhala, se estimula el nervio vago mediante la respiración. Esto activa el sistema nervioso parasimpático, reduciendo los niveles de cortisol, y diciéndole al cerebro que está listo para descansar.
Si sufres de desvelos constantes, añade este ejercicio a tus noches. Es una herramienta gratuita, rápida y sumamente efectiva para recuperar el control de tu descanso.
En total, debes repetir este ciclo de respiración al menos cuatro veces. Así, notarás como la tensión muscular desaparece y podrás relajarte para descansar.
El paso a paso del ejercicio
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Vaciado: exhala todo el aire residual de tus pulmones por la boca, haciendo un sonido de soplido suave.
Inhalación: cierra la boca e inhala tranquilamente por la nariz durante 4 segundos.
Retención: contén la respiración en los pulmones durante 7 segundos. Este paso es crucial para ralentizar las pulsaciones.
Exhalación: expulsa el aire por la boca por completo durante 8 segundos, haciendo un sonido sibilante.






