Dieciséis años de impunidad

El plan del único sospechoso del doble crimen Piottante-Libedinsky para volver a Mendoza

Mauricio Suárez, único imputado por el doble crimen Piottante-Libedinsky, tiene 48 años. A través de su familia reclamó en la Justicia el sobreseimiento de la grave acusación para volver a Mendoza donde lo esperan, entre otros, un hijo que es mayor de edad

Mauricio Javier Suárez, de él se trata, tiene 48 años y hace poco más de un año, cuando se cumplieron 15 de los crímenes del psicólogo y la paciente, quedó en condiciones de acceder al sobreseimiento definitivo.

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Mauricio Javier Suárez, prófugo desde 2006 por el crimen de Piottante-Libedinsky.

Mauricio Javier Suárez, prófugo desde 2006 por el crimen de Piottante-Libedinsky.

Aunque suene a injusticia, esto tiene su explicación: pasaron los 15 años que la ley fija como tope para la prescripción de los delitos sin condena que se pagan con la prisión perpetua.

Suárez y el doble crimen Piottante-Libedinsky

A poco de descubiertos los crímenes de Flavio Piottante (39) y Estrella Libedinsky (30) en un loft situado en Barcala 484 de Ciudad, en plenas vacaciones de invierno y feria judicial, una batería de indicios lo convirtieron en el único sospechoso.

La escena. El consultorio de Piottante. Allí lo mataron a él y a su paciente.
Año 2006. Acaban de ser hallados los cuerpos de Piottante y Libedinsky.

Año 2006. Acaban de ser hallados los cuerpos de Piottante y Libedinsky.

Tenía suficientes motivos para matar al psicólogo, que tenía una relación su ex pareja, Andrea Troncoso-; una antena de celulares había captado a su propio celular en las inmediaciones de la escena del crimen el día de los asesinatos y a un grupo de amigos le había confiado que debía irse del país porque se había mandado "una cagada".

Por todo eso y para avanzar con la investigación judicial, fue citado para el lunes 17 de julio en la fiscalía de Delitos Complejos.

Más precisamente para ser informado de la imputación en su contra por el Homicidio simple -en perjuicio de la mujer- en concurso real con el Homicidio Agravado por el uso de arma de fuego -en perjuicio del hombre-.

Pero el día anterior, Suárez, por entonces de 32 años, almorzó con sus padres en Las Heras, llevó a su pequeño hijo a la casa de su ex pareja en Vistalba y abandonó su automóvil Fiat Uno blanco en Guaymallén. Entonces, escapó. Y se convirtió en un fantasma.

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El auto de Suárez en la playa de Investigaciones.

El auto de Suárez en la playa de Investigaciones.

La batalla judicial por el examen de ADN

Cuando hace un año la fiscal Claudia Ríos informó que la acción penal contra Suárez había prescripto, todas las miradas apuntaron a verlo reaparecer. Pero eso no sería tan así.

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En 2021, la fiscal Claudia Ríos informó que prescribió la causa contra Suárez por el doble crimen Piottante-Libedinsky.

En 2021, la fiscal Claudia Ríos informó que prescribió la causa contra Suárez por el doble crimen Piottante-Libedinsky.

Primero debía cumplirse un trámite judicial: el sobreseimiento definitivo para poner punto final a aquella imputación de 2006. Algo así como un certificado que acredite que no tiene causas pendientes. Para volver a circular por Mendoza. Como antes del doble crimen.

Para lograr ese objetivo, el abogado defensor Martín Ríos pidió el sobreseimiento pero la fiscal Ríos impuso una condición: que Suárez se presentara en los tribunales y se sometiera a un doble método de identificación: examen de ADN y huellas dactilares.

Para saber que efectivamente es Suárez y para determinar si está o no vinculado a algún otro delito ocurrido en Mendoza en los últimos años, según el razonamiento de la fiscal.

Sin embargo, la defensa de Suárez está convencida de que esa identificación no es necesaria. Y aunque no lo admita, el abogado quiere evitar cualquier intento de la Justicia de sacarse la espina comparando huellas y ADN de Suárez con huellas y ADN hallados en la escena del crimen. ¿Si esos rastros coincidieran? No serviría de nada. Técnicamente hablando. Porque la causa contra Suárez prescribió.

Las razones de Suárez para regresar

Frente a la negativa de la fiscal de sobreseer a Suárez sin identificarlo, el defensor acudió a la jueza Cristina Pietrasanta para que el 26 de agosto declare extinguida la acción penal. Mero trámite. Aparentemente...

¿Dónde está Mauricio Suárez hoy a la espera del sobreseimiento? Mendoza es una posibilidad. Buenos Aires o alguna provincia vecina son otras. Chile... ¿por qué no? Si Chile es el primer destino recomendado para escapar, porque en caso de captura habría que tramitar una extradición internacional, lo que permite ganar tiempo hacia la impunidad.

El abogado aseguró a Diario UNO, como desde 2006, que desconoce el paradero de Mauricio Suárez y que está trabajando para él a pedido de la familia: los padres y el hermano.

Suárez tampoco está obligado a presentarse en la audiencia del 26 de agosto y, según sus allegados, la jueza no necesita identificarlo para sobreseerlo, como tampoco precisaron identificarlo para imputarlo por el doble asesinato.

Con el sobreseimiento definitivo en mano, trascendió que la familia iría en busca de Suárez para traerlo de vuelta a Mendoza. Ya sin riesgo de que sea detenido y mucho menos expuesto públicamente.

Suárez tiene muchos motivos para volver. Los padres. El hermano. Y un hijo.

Esta persona ya tiene 19 años y en las horas posteriores al doble asesinato -cuando era apenas un niñito- estuvo en la puerta del loft de Piottante junto con la madre, Andrea Troncoso.

En plena investigación, ella declaró que estuvo en la vereda de Barcala 484 a las 3.10 de la madrugada del jueves 13 de julio de 2006 y que dejó, por debajo de la puerta, una nota escrita para Piottante y firmada como Andre porque él no atendía sus llamados telefónicos y temía que el viento Zonda de la noche anterior le hubiera causado algún malestar cardíaco -algo habitual en el psicólogo-.

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La nota manuscrita de Troncoso fue publicada por Diario UNO y está en el expediente.

La nota manuscrita de Troncoso fue publicada por Diario UNO y está en el expediente.

Por todo eso la mujer viajó con su pequeño desde Vistalba hasta el centro. A esa hora, adentro del loft, Piottante y Libedinsky llevaban varias horas muertos y serían hallados casi 6 horas después por la madre del psicólogo, Beatriz Llin.

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Beatriz Llin, junto a una foto de su hijo Flavio Piottante.

Beatriz Llin, junto a una foto de su hijo Flavio Piottante.

Qué hizo Suárez antes de desaparecer

Acompañó a Troncoso a la fiscalía y la esperó en un pasillo.

También la asistió en las horas posteriores a la tragedia que enlutaba a la mujer.

Cenó en la casa de una compañera de trabajo, quien declaró haberle visto lesiones en los brazos mientras jugaban a las cartas.

Buscó desesperadamente y sin éxito un abogado particular, a sabiendas de que debía presentarse el lunes 17.

Visitó a su pequeño hijo varias veces.

Dejó a medias varias obras de urbanización en barrios de Guaymallén, que estaban a cargo de una pyme a su nombre.

Vació la cuenta bancaria a nombre de una sociedad comercial de la que era parte, sorprendiendo al mismísmo socio y esposo de una amiga de su ex pareja.

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