Algunas historias parecen inventadas, pero en algunos casos su verdad es más real que cualquier otra realidad. Una de las más emocionantes en el mundo tiene como protagonista a Argentina y a Austria a raíz de una particular razón: entre guerras, dinero y ayuda nació "Argentinierstrasse".
Ubicada en el centro de Europa, Austria tuvo que elegir un nombre para una de sus calles y se inspiró nada más ni nada menos que en Argentina.
Pocos lo saben, pero Austria tiene una calle en honor a la Argentina por una inesperada razón
Después de la Primera Guerra Mundial, Austria resurgió como una nación independiente totalmente frágil, ya que la economía estaba pendiente a un hilo, los problemas de abastecimiento y la situación social eran desgarradoras. Ahí es cuando una luz de esperanza inesperada llegó al país europeo de la mano de Argentina.
Era el año 1921, mientras ocurría la presidencia de Hipólito Yrigoyen, Argentina donó 5 millones de pesos a un país devastado, golpeado por el derrumbe del Imperio austrohúngaro, la hambruna y las consecuencias de la Primera Guerra Mundial. En agradecimiento, decidieron reconocer ese gesto al mundo en una de sus arterias más emblemáticas: rebautizó una calle vienesa para que el nombre de la Argentina quedara incorporado al mapa de la ciudad.
Argentinierstrasse: la calle argentina en Viena que nació por gratitud
Argentinierstrasse , mejor traducida como “la calle de los argentinos” está atravesada por Wieden, una zona elegante en Viena con recorridos muy reconocidos. Allí existe una placa conmemorativa inaugurada el 16 de agosto de 1995 que recuerda la ayuda humanitaria argentina brindada a Austria tras la guerra.
Además, tiene algunas otras curiosidades que hacen de este lugar un rincón único:
- La calle Argentinierstrasse tiene antiguas mansiones construidas entre 1880 y 1910 como el Palais Wessely, el Kranz, el Falkenstein y el Erlanger.
- Algunos de estos palacios se reciclaron como embajadas o academias.
- Allí se casaron muchos famosos.
- Cuando esta calle aún se llamaba Alleegasse era la residencia de algunas de las más ricas familias de Viena.




