El país de América Latina que construyó una fortuna con las naranjas: es el mayor exportador de jugo y ahora enfrenta una baja inédita

El país de América Latina que lidera la exportación de jugo de naranja enfrenta una caída histórica en su producción debido al calor extremo y la sequía.

Su industria es tan masiva que este país de América Latina diseñó barcos cisterna gigantescos exclusivamente para transportar millones de litros de jugo congelado hacia Europa y Estados Unidos.

El gigante de América Latina que domina el mercado del jugo de naranja

Se trata de Brasil. Dos gigantes empresas brasileñas dominan este mercado y mueven miles de millones de reales anualmente, consolidando al país como el mayor exportador global de jugo de naranja. Esta son Cutrale y Citrosuco.

Este protagonismo no ocurre por accidente. El clima tropical, la extensión territorial y la inversión en tecnología agrícola han convertido a este país de América Latina en un referente mundial en citricultura. Los estados de São Paulo y Minas Gerais son los mayores productores de naranja, con vastas áreas de cultivo que garantizan cosechas voluminosas y de alta calidad.

La baja de la industria del jugo de naranja

Cerca del 97 % del jugo producido en Brasil se exporta, siendo Estados Unidos y la Unión Europea sus principales destinos. Tras el declive de la producción de cítricos en Florida por el mal clima y plagas, EE. UU. pasó a depender críticamente de la importación brasileña.

Sin embargo, la temporada 2024/2025 en este país de América Latina enfrentó importantes desafíos debido al calor extremo y la sequía, factores que redujeron los rendimientos y generaron una fuerte volatilidad en los precios.

El mercado internacional se encuentra bajo una gran presión, ya que casi el 48 % de los árboles del cinturón citrícola brasileño están infectados por el greening (HLB), un insecto que enferma a los naranjos de Brasil. Esta situación, sumada a los efectos del cambio climático y las sequías severas, provoca caídas constantes en la producción.

Como consecuencia, los precios de este producto básico y tradicional de los desayunos han alcanzado niveles históricos. La combinación de fenómenos climáticos extremos, restricciones persistentes en la oferta y la propagación del greening ha generado una creciente preocupación en toda la cadena global de suministro

MÁS LEÍDAS